Colegiales “despachó” sobre el final a Deportivo Mandiyú

Colegiales “despachó” sobre el final a Deportivo Mandiyú
Se jugaban tres minutos recuperados y el equipo fabril se descuidó atrás y Echemusen anotó el segundo gol y cayó por 2 a 1. Antes, Sampietro convirtió para la visita y había igualado José Fernández.
La mano viene cambiada para el Deportivo Mandiyú. Ayer sufrió la segunda derrota en igual cantidad de presentaciones del Argentino B de fútbol. Perdió de local frente a Colegiales de Concordia (Entre Ríos), cuando el árbitro había ordenado jugar cuatro minutos recuperados, y está sumido en el fondo de la tabla en la Zona 4.

El partido fue mediocre en la parte inicial y mejoró en el segundo tiempo, cuando el Deportivo jugó más el balón sobre el piso, sin recurrir tanto a las pelotas largas a dividir; mientras que Colegiales se agrupó atrás para salir después de contraataque.

A los 6’ del segundo tiempo rechazó en forma apresurada y deficiente Héctor Moreyra, la pelota fue a poder de Germán Sampietro que con inteligencia la mandó adentro con remate de emboquillada que entró cerca del travesaño. Un gol con estilo. Empató a los 25’ el recién ingresado José Fernández con un remate corto que se desvió en un defensor. Sin embargo, cuando más lo buscaba el local, ejecutó rápido un tiro libre Leandro Ramírez, se descuidaron los defensores y Jorge Echemusen escapó a todos y sometió a Orellana con disparo bajo y cruzado, casi sobre el mismo epílogo.

Resultado que no se ajusta a lo que ocurrió en la cancha porque de los dos, fue el Deportivo Mandiyú quien dispuso de más situaciones de gol en la primera parte, con una increíble que desperdició Diego Sebastián González elevando demasiado el remate, tras un disparo de Julio García (de buen partido) que rozó en un defensor y rebotó en el poste.

Poco antes, a los 35’, con toque de Vallejos para el “Seba” González, desde el suelo habilitó a Marcos Azcurra, se desvió en un rival y salió rozando el poste. Colegiales prácticamente no había inquietado el arco defendido por Orellana, que sólo contuvo sin problemas un remate de Gómez.

Salió con más decisión y mejoró su juego el Deportivo en el segundo tiempo, con la dinámica de Azcurra, el oficio de García, más el respaldo de Vallejos y Manuel Rodas. Pero paradógicamente fue Colegiales el que abrió el marcador por intermedio de Sampietro, a los 6’.

Buscó el empate y con Sánchez Ocaña en cancha tuvo más presencia en la ofensiva. Así igualó a los 25’ con remate corto de “Tuto” Fernández y a partir de ahí buscó desnivelar. Una media vuelta de Ocaña exigió al arquero que respondió bien y enseguida el mismo delantero elevó el tiro por poco.

Colegiales se paró de contra y un cabezazo de Trinidad salió cerquita. Fue la aproximación al segundo gol que logró a los 48’ con derechazo cruzado de Echemusen. Después, dos cabezazos de Verón inquietaron al arco de Siverio, pero el silbato final de Alvarenga lo dejó sin nada al Deportivo, por dos errores defensivos que le costaron muy caro.

De este modo, aún cuando no hizo más Colegiales para llevarse tanto premio, el Deportivo volvió a perder y debe mejorar bastante su nivel de juego para empezar a enderezar el timón, de un barco que hoy navega sin la brújula a pleno.

El próximo rival será Rosamonte, un equipo misionero que también fue invitado por el Consejo Federal para ser parte de este campeonato y tampoco está rindiendo de acuerdo a sus posibilidades.

Casco: “Ustedes vieron cuantas veces llegamos y no pudimos convertir”

Waldino Casco, el DT del Deportivo Mandiyú, se lamentó porque en su opinión no pudieron repetir lo bueno del primer tiempo en la parte final. “No pudimos convertir goles y las pelotas que llegaron a nuestro arco tuvieron la suerte de embocar ellos”.

Casco consideró que el segundo gol no era válido porque estaba adelantado el delantero de ellos y era el momento en que estaban por hacer un cambio; sin embargo lo habilitaron.

Aunque enseguida expresó que eso “no es excusa”. Agregó que “ellos de hacer el primer gol de movida (a los 6 minutos). Ahí entró un poco la ansiedad por el deseo de poder cumplir con la cantidad de gente que vino a alentar nuevamente al Deportivo Mandiyú”.

Waldino es consciente que ahora debe apelar al “inflador” anímico para levantar mentalmente a sus jugadores. “Sin dudas va a ser una semana que además de ser corta y complicada por ese motivo, pero creo que vamos a corregirnos porque también cuando uno ve que termina el partido y uno los ve a los jugadores entrando acongojados o tristes porque el resultado no se dio o no hicieron bien las cosas. Eso da la respuesta de que los muchachos son responsables de lo que hicimos, tanto ellos como nosotros los del cuerpo técnico”.

“A mí me preocupa más los goles que nos hicieron, sin dudas. Ustedes vieron cuántas veces llegaron al arco nuestro y la cantidad de veces que generamos situaciones de gol y no pudimos concretar. El fútbol es así, que le vamos a suceder, mañana empezaremos a trabajar de nuevo. Hablaremos con los jugadores como lo hacemos siempre en una semana de trabajo corto”.

Comentá la nota