El fin de semana muestra a la ciudad colmada de basura. Sobresale la que vuela por la acción del viento; por ausencia del servicio de barrido y de toda política destinada a la decencia en materia de limpieza.
El Intendente Gutiérrez no ve necesario ofrecer una explicación pública sobre las razones que lo llevan a mantener paralizado el servicio de barrido desde hace tanto tiempo.
Su silencio, contrasta con el aspecto general de la ciudad, que exhibe basura esparcida por la mera acción del viento.
Como todo mensaje que se ofrece desde el propio gobierno de la ciudad, contrario a la limpieza y la sustentabilidad de la ciudad, la ciudadanía desmejora sus hábitos y también, lentamente su calidad de vida.
Las boslas de residuos sin recolectar y los contenedores saturados con bolsas esperando a su alrededor completan el cuadro.

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