A fines de 2009 se jubilaron dos antiguas empleadas del Registro Civil de Catriló. Desde entonces, cumplían funciones dos mujeres, de las cuales solo quedó una: la jueza de Paz Vanesa Cattáneo.
A mediados de marzo, LA ARENA denunció este hecho, en cuanto a la demora que se ocasionaba. En ese momento, además de la jueza de paz cumplía funciones una empleada de esa dependencia, Alicia Almirall, quien hace unos días entró en licencia y no se reincorporaría debido a que le saldría la jubilación. Esto agravó la situación.
El inconveniente surgió a partir de este año, a raíz de que a fines de 2009 dos antiguas empleadas del Registro Civil, María Sáenz (que era la encargada) y la auxiliar de esa cartera, Cristina Novillo, se jubilaron. Desde entonces, esos cargos no fueron cubiertos, y hoy el Registro Civil se encuentra casi acéfalo.
La inquietud por falta de personal fue elevada a los ámbitos correspondientes, el Poder Judicial y el Gobierno Provincial, pero todavía no se cubrieron las vacantes. Según dijo un vocero municipal, ante esta falta de respuesta, el Ejecutivo envió a una empleada comunal a prestar colaboración a la jueza de paz.
Demoras.
Actualmente, la localidad posee más de seis mil habitantes, con lo cual los diversos trámites que se realizan en el juzgado de paz resultan engorrosos, como es el caso del requerimiento de un nuevo DNI, que produce una demora de alrededor de 30 minutos. En ese contexto, la falta de personal entorpece el gran movimiento diario.
Pero son otras las diligencias que los vecinos también realizan en el juzgado de paz: partidas de nacimientos, casamientos, reconocimientos de paternidad, duplicado de partidas de nacimientos o defunción, autenticación de firma de inmuebles (por compra o venta) y el estampillado por la venta de granos.
A estos inconvenientes se suma el problema edilicio, ya que el espacio físico es reducido.
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