En el gobernador y algunos legisladores nacionales no cayó nada bien el paralelismo que hizo el obispo el sábado entre el aborto y "las coimas" en el sector político.
La frase de Delgado fue dirigida a aquellos que sostienen que el aborto debería legalizarse por ser una práctica cada vez más común, que se hace ilegalmente y sin medidas sanitarias. La pronunció en la ordenación de tres sacerdotes y cinco diáconos, ante miles de personas en la Catedral, en una nueva arremetida contra lo que la Iglesia sospecha que será impulsado en el Congreso.
Gioja, que está abiertamente en contra del aborto al igual que la mayoría de los legisladores nacionales por San Juan (Ver aparte), se concentró en la ironía sobre las coimas. Con signos de malestar, aseguró que "la verdad que no me constan, voy a hablar con él para que haga las denuncias que corresponden porque hay que hacerlas. Me parece que ha generalizado, no es una cosa específica".
Algunos de los legisladores nacionales también se mostraron contrariados. La senadora giojista Marina Riofrío opinó que "la comparación es una barbaridad" y su compañero de bloque César Gioja prefirió abstenerse. El diputado del PJ Ruperto Godoy aseguró que "no es un buen ejemplo", su colega Juan Carlos Gioja dijo que "me parece algo fuera de lugar" y la bloquista Graciela Caselles señaló que "respeto a monseñor y creo que hay que respetar a la dirigencia política".
El oficialista Daniel Tomas aseguró que "no me cayó ni bien ni mal, supongo que fue un ejemplo extremo para decir que sería menos perjudicial que otro extremo como el aborto". El opositor Mauricio Ibarra fue el único que se mostró de acuerdo: "fue una bella ironía que sirve de llamado de atención de la Iglesia, pero creo que también debería fijar posición sobre la ley de glaciares, porque hace a la vida de los sanjuaninos". El senador opositor Roberto Basualdo está en el exterior y fue imposible ubicarlo.







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