Concejales del oficialismo aprobaron una iniciativa que habilita a los dueños de edificios en altura a la construcción de cocheras en espacios verdes. Críticas por la falta de información ambiental y urbanística.
De acuerdo a la iniciativa, se autorizó a los propietarios de edificios en altura, que se encuentren dentro de los límites establecidos por las cuatro avenidas principales de la ciudad (este aspecto fue ampliado, ya que, anteriormente, se circunscribía al radio del microcentro) a la construcción de cocheras en la zona que se conoce como pulmón de manzana, con lo cual, las nuevas áreas a ocupar, estarían localizadas en los espacios verdes hasta el momento reservados.
Justamente, tal cuestión fue objetada por la oposición al considerar que no se tuvieron en cuenta, a la hora de elaborar esta ordenanza, informes de aptitud ambiental, datos atinentes a la expansión demográfica, a la vez que se elevaron críticas a los beneficios que se instrumentaron a favor de empresarios de la construcción e inmobiliarias.
"Con esto vamos a afectar a un sector comprendido por 280 manzanas, lo que no puede ser tomado como cosa seria. Incluso ni siquiera el proyecto fue elevado a la Comisión de Medio Ambiente para su análisis", se quejó Roberto Ávila (PRO). Asimismo, resaltó que con la viabilidad a la propuesta se está favoreciendo "a unos cuantos, dejando de lado el impacto ambiental. En el sector de mayor tránsito vamos a obligar a la población a que coexista con un aire cada vez más contaminado", añadió.
A modo de graficar la situación, el referente del macrismo en Tucumán indicó que alrededor de 700 mil metros cuadrados se insertarán en la nueva disposición, dimensión que es comparable con casi más de la mitad del perímetro ocupado por el parque 9 de Julio, ejemplificó. Por esta razón, el edil solicitó que la iniciativa retorne a Comisión para un análisis más profundo. Pedido que fue desestimado por el justicialismo, mayoría en el recinto.
Por su parte, el radical Roque Mendía, si bien consideró "entendible" la promoción de edificaciones en la Capital, adujo que lo aquí tratado radica en "unidades de negocios, por lo que debe pedírseles a los estamentos privados que hagan sus inversiones, pero con límites".
Sostuvo asimismo que, a través de la pavimentación sobre los pulmones de manzana, se constituirá un problema cloacal y de líquidos fluviales pertenecientes a las noveles construcciones. "Estamos privilegiando a las unidades de negocios por sobre los intereses de los vecinos", alegó.
Parámetros sin respetar
Por su parte, Claudio Viña (Fuerza Republicana) cargó contra las pretensiones oficialistas al recalcar que "se favorecerá al negocio inmobiliario de aquellos atorrantes que construyen y venden mal, dejando de rehenes a los propietarios de los departamentos para escriturar sus propiedades".
Paralelamente, hizo hincapié en el artículo segundo de la ordenanza, pues el mismo sostiene que podrán acogerse a los beneficios de esta normativa tanto las obras en construcción, como así también las que no posean, a la fecha de sanción de la ordenanza, el final de obra. "No se puede concebir a una construcción que no prevea, de acuerdo a la capacidad de viviendas, las unidades indispensables para las respectivas cocheras", argumentó Viña.
Otra de las opositoras que levantó la voz en contra, fue Sandra Manzone (Coalición Cívica-ARI) quien advirtió que para el tratamiento de esta iniciativa no se realizaron las consultas pertinentes a los colegios de profesionales atinentes al área en cuestión, como tampoco se requirió informes a organizaciones ambientales.
"La pretensión del oficialismo atenta contra los principios del Código Urbanístico, ya que con el avance sobre los espacios verdes estamos propiciando un aumento de la temperatura y de las áreas pavimentadas en la ciudad", planteó la edil.
Al respecto, indicó que, de acuerdo a parámetros elaborados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), un aglomerado urbano debe poseer de 10 a 15 metros cuadrados por habitante de espacios verdes. Cifra que traspoló con datos surgidos de la Cátedra de Bioquímica de la UNT, donde se establece la existencia solamente de 5,6 metros cuadrados delimitados por espacios verdes.
Para defender el proyecto, el justicialista Esteban Dumit argumentó que "los concejales hacemos una modificación técnica por lo que no podemos pedir el impacto ambiental, eso lo debe solicitar la Municipalidad cuando determinada empresa vaya a construir el edificio". A su vez, dio cuenta que únicamente el cinco por ciento de la vía pública y privada tiene la capacidad de estacionamiento.
Finalmente, Ignacio Golobisky (PJ) adujo que "se están acotando los pulmones de manzana, pero no se los elimina. Aquí no estamos conculcando la posibilidad que la gente viva en un ambiente sano". Durante la votación, diez posturas se manifestaron a favor y cinco (se sumó José Luis Avignone -UCR-) en contra del proyecto.



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