En su reemplazo, se utilizarían tarjetas magnéticas para el pago de los viajes en colectivos urbanos. Desde el Concejo Deliberante confirmaron a El SIGLO que la iniciativa en estudio apunta a terminar con las especulaciones y a dotar de mayor seguridad a los choferes.
Durante el fin de semana, fue prácticamente imposible conseguir las fichas y la mayoría de los usuarios debió pagar el viaje con dinero en efectivo. Seguramente a más de uno, al abonar con un billete de 2 pesos, por dar un ejemplo, le pasó que el chofer le "quedó debiendo" el vuelto o, al menos, parte del mismo.
Esta práctica especulativa, que tiene como autores a grandes, medianos y pequeños comerciantes no es novedosa, sino que ya se convirtió en algo habitual cada vez que está por aumentar el precio del servicio de ómnibus en San Miguel de Tucumán.
Frente a esta situación, en la cual los usuarios son los únicos damnificados, cobró fuerza un proyecto de ordenanza que prevé reemplazar los cospeles por otro mecanismo de pago, como las tarjetas magnéticas que se vienen utilizando exitosamente en distintas ciudades del país.
Así lo confirmó ayer a EL SIGLO la titular de la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante, Teresa Felipe de Heredia, quien precisó que la iniciativa "ya está en estudio y podría implementarse en el corto plazo".
El proyecto
En concreto, informó que "se está estudiando un proyecto de ordenanza para reemplazar los cospeles por una tarjeta magnética, como en otras provincias, para evitar esta especulación canallesca por la cual la gente no consigue cospeles en los quioscos porque empresarios inescrupulosos los esconden para beneficiarse".
Con el mismo argumento, aclaró que "el cospel recién adquiere el nuevo precio una vez promulgada la ordenanza, pero lamentablemente algunos especulan para sacar ganancias con esta situación en perjuicio de los usuarios".
La edil justicialista aseguró que "seguramente este tema de la erradicación del cospel será el próximo paso que dará el Consejo, porque además de evitar especulaciones servirá para dotar mayor seguridad a los propios choferes, que dejarán de sufrir asaltos, porque dejarán de manejar dinero y los mismos cospeles, que tienen un valor monetario".
Felipe de Heredia aclaró que "el proyecto deberá ser analizado con todos los sectores, porque esta medida también implicará un gasto para las empresas de transporte, que deberán adecuar sus unidades instalando los aparatos que leen las tarjetas y expenden los boletos".
Por lo pronto, la titular de Transporte del Concejo dijo que es necesario "ver la manera de realizar inspecciones en los lugares de expendio para verificar si hay especulación y sancionar a los responsables. A esta situación hay que combatirla y controlarla, comenzando por revisar el tema de la empresa que distribuye los cospeles (TRAPASA) y los locales de venta", insistió.
Por su parte, el presidente del cuerpo deliberativo, Ramón Santiago Cano, también se mostró de acuerdo con la necesidad de avanzar con un proyecto que ponga coto a la especulación.
"Se debe analizar la sustitución del sistema de cospeles por una tarjeta magnética como en otras provincias para evitar este tipo de especulaciones", dijo el concejal peronista a este diario.
Según consideró Cano, "por lo menos se tendría que analizar el tema de la concesión con la empresa TRAPASA que es la que provee de los cospeles, porque esta situación especulativa se convirtió en algo que es común cada vez que se informa sobre un posible aumento".
Mayor seguridad
De todos los sectores vinculados al transporte de pasajeros, el gremio de los choferes, la Unión Tranviaria Automotor (UTA) es el que mayor presión viene ejerciendo para que se implemente el sistema de tarjetas magnéticas.
Según explicó a nuestro diario el titular de ese sindicato y también secretario de Trabajo de la provincia, Roberto Jiménez, "esta medida generaría mayor seguridad para los choferes, porque dejarían de manejar dinero en los colectivos, teniendo en cuenta que el cospel es igual a una moneda, y en consecuencia no habrían más asaltos".
Además, dijo que los conductores "al no tener que cobrar, entregar el boleto y dar el vuelto a los usuarios, porque todo ese proceso se terminaría con el tema de las tarjetas, tendrán una mayor concentración para manejar las unidades y se evitarían accidente de tránsito".
El dirigente recordó que "desde UTA se viene reclamando desde hace mucho tiempo esta medida, que lamentablemente ya se debería estar implementando, como en Salta, donde se redujo considerablemente el número de asaltos en el transporte de ómnibus. Realmente nos alegra que los señores concejales estén dispuestos a implementar este sistema", acotó.
Finalmente, Jiménez dijo que las empresas "no deberían tener ningún justificativo para oponerse a esta medida, porque también se verán beneficiadas y de todos modos cobrarán por los viajes que realizan".
Cómo funciona el sistema
El mecanismo de expendio de boletos de ómnibus con tarjetas magnéticas se viene utilizando en varias ciudades argentinas, como Córdoba, Mendoza, Neuquén, Mar del Plata y La Plata (por mencionar sólo algunas). En la vecina Salta, por ejemplo, el valor de las tarjetas es de 5 pesos y se compran una sola vez. Luego, los usuarios pueden cargarlas con montos que van desde los 10 a los 30 pesos. Las mismas funcionan de manera similar a las tarjetas telefónicas, es decir que se les va descontando el valor de los viajes hasta agotar el crédito, para luego recargarlas y seguir utilizando el servicio.
Además, las tarjetas son personalizadas y contemplan abonos espaciales para estudiantes y docentes, discapacitados y pases libres, casos en los cuales llevan los datos personales de esos usuarios y una foto al dorso.
Al subir al colectivo, se acercan las tarjetas a un dispositivo instalado en la unidad que lee los datos de los usuarios, descuenta el monto del viaje y expende automáticamente el boleto.

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