Es lo que manda la Constitución, pero el Gobierno intentaría cambiarlo
La ceremonia de asunción de su nuevo mandato al frente de la primera magistratura no será todo lo perfecta que Cristina Kirchner se imagina, ya que el vicepresidente Julio César Cobos será quien deberá tomar el juramento de rigor ante la Asamblea Legislativa a la jefa del Estado y a su sucesor en el cargo, Amado Boudou.
Cobos confirmó a La Nacion su intención de participar de la ceremonia. "Voy a cumplir con la Constitución hasta el último día de mi mandato", afirmó.
No obstante, el vicepresidente dejó abierta la posibilidad de evitar inconvenientes, en caso de que el Gobierno intente relevarlo de esa responsabilidad. "Si hay alguna otra variante, la puedo contemplar, por supuesto; soy un hombre razonable y no quiero incomodar a nadie", precisó Cobos.
El artículo 93 de la Constitución nacional pone en hombros del presidente del Senado la misión de tomar a la fórmula electa el juramento de "desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo de presidente (o vicepresidente) de la Nación y observar y hacer observar fielmente la Constitución de la Nación Argentina".
Sin embargo, la Ley Fundamental nada dice sobre los atributos del poder, que se entregaron en la Casa Rosada hasta la crisis de 2001, cuando comenzó a realizarse en el Congreso.
En este caso en particular, y por tratarse de una reelección, todo indica que la Presidenta ingresará vistiendo la banda y con el bastón de mando en la mano, ya que llegará al Congreso nacional como jefa del Estado en ejercicio.
Una de las variantes a las que Cobos podría apelar para evitar alguna situación incómoda con el oficialismo sería la de ausentarse de la Asamblea Legislativa, caso en el cual el juramento a Cristina Kirchner se lo debería tomar el presidente provisional del Senado.
Hasta el momento la Presidenta no ha manifestado su decisión acerca de quién ocupará ese sitial en reemplazo del bonaerense José Pampuro, cuyo mandato vence con el primer minuto del 10 de diciembre. Tampoco está del todo confirmado que la jura se realice ese día, ya que podría adelantarse por el feriado largo de ese fin de semana.
"Pedidos especiales"
Consultado por La Nacion, Cobos aseguró que hasta el momento no tuvo ningún tipo de solicitud o inquietud del kirchnerismo por su participación en la ceremonia de asunción. "Si viene algún pedido especial, bueno, soy una persona razonable y entenderé la situación", razonó.
Cobos es consciente de que su presencia en la jura presidencial podría generar inconvenientes en un recinto de la Cámara de Diputados cuyos palcos estarán llenos de militantes ultrakirchneristas.
Un anticipo de lo que eso podría significar lo tuvo en los últimos discursos del estado de la Nación con los que la Presidenta inauguró los dos últimos períodos de sesiones ordinarias del Congreso, cuando las barras de militantes de La Cámpora lo silbaron e insultaron por su voto de rechazo a la resolución 125, de retenciones móviles, a mediados de 2008.
Por esa razón, el vicepresidente se reunió la semana pasada con el secretario parlamentario del Senado, el peronista Juan Estrada, para interiorizarse sobre su papel en la jura presidencial.
El funcionario le confirmó que es la Constitución nacional la que establece que es él, en su condición de presidente del Senado, quien deberá tomar el juramento a Cristina Kirchner.
Estrada ilustró a Cobos sobre la larga historia en la materia que existe y le recordó que el 12 de octubre de 1904 fue Norberto Quirno Costa, el vicepresidente saliente, quien les tomó juramento presidencial a Manuel Quintana y a José Figueroa Alcorta, y que, 24 años después, ese papel lo representó Elpidio González ante Hipólito Yrigoyen y Enrique Martínez.
El funcionario también le recordó que esa tradición sólo se rompió en casos de fuerza mayor, como la ausencia de vicepresidente por fallecimiento o renuncia (Manuel Quintana, en 1906, o Eduardo Duhalde, en 1991, respectivamente), o el regreso a la democracia después de un golpe de Estado y una dictadura, como ocurrió en 1973 con Héctor Cámpora o, diez años después, con Raúl Alfonsín..



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