El dirigente de la UCR porteña, no dudó en definir como dubitativo e influenciable al vicepresidente
Montero, en declaraciones publicadas este domingo por un portal de noticias, sostuvo que “en las internas bonaerenses mi sector apoyó a Ricardo Alfonsín, y lo hicimos porque venía planteando algunos conceptos similares a los nuestros, en cuanto a la idea de la renovación partidaria. Eso nos entusiasmó y por esa razón decidimos apoyarlo y trabajar para que en las últimas internas terminara imponiéndose”.
Con respecto al vicepresidente Julio Cobos, dijo que “cuando el partido estaba muy cerrado yo siempre peleé para que no se sancione a quienes habían optado por otro camino, o sea en lo que tenía que ver a los dirigentes y militantes que integraron la Concertación, como aquellos que prefirieron integrar otras fuerzas políticas. Del mismo modo fui uno de los dirigentes que tal vez más cuestionó, casi en soledad, las decisiones del entonces titular de la UCR, Gerardo Morales, de intervenir distritos, o sea que puedo hablar con soltura de este tema”, y a renglón seguido dijo que “el vicepresidente me decepcionó rápidamente, me defraudó, sobre todo porque es un mar de dudas. Es evidente que tiene un fuerte aire conservador y sus decisiones las toma influenciado por un minúsculo grupo de cuestionadísimos dirigentes por un lado, y de empelados administrativos que quieren ser dirigentes, por el otro”.
Agregó Montero que “solo a él se le ocurre abrazarse a dirigentes que ya son parte del pasado en el radicalismo y que no podían conducir ningún proceso. Así terminó Cobos en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires, se equivocó de socios, y vaya si se habrá equivocado que le hicieron pagar un costo político enorme”.
Al preguntársele como ve el futuro de Cobos, dijo que “es un hombre poco confiable, y evidentemente después de su actuación por la 125 se quedó sin libreto porque no supo generar nada. Imagínense que armó un partido político, Consenso Federal, que en alrededor de un año no pudo hacer prácticamente ninguna ficha de afiliación. Eso lo describe todo”, y dijo: “sobre el futuro la verdad que no sé, no lo veo bien. Creo que no supo aprovechar un buen momento en el que tendría que haberse hermanado con los radicales renovadores y no con las soluciones fáciles que le llevaron los dirigentes cuestionados. Ese fue un error del que no creo que se pueda recuperar”.
Acerca de las versiones sobre que Cobos podría refugiarse nuevamente en Mendoza para disputar la gobernación, Montero dijo que “la verdad que no estoy en la cabeza de Cobos. Sería una locura que yo arriesgara una visión al respecto, pero bueno, sí veo a Cobos con un futuro muy incierto en el plano nacional. Cerró muchas puertas. No es confiable para el gobierno, no es confiable para el radicalismo, no es confiable para el Acuerdo Cívico y creo que hasta terminó en mala relación con varios sectores del Peronismo Federal. Con esto quiero decir que difícilmente Cobos, o el cobismo, puedan construir en estos tiempos una alternativa nacional seria”.
Concluyó diciendo: “al vicepresidente se le fueron dirigentes muy valiosos, hombres y mujeres que son representativos y que no necesitan de ser bendecidos por nadie para existir. Existen y tienen vuelo propio. También ocurrió que al vicepresidente, en su mejor momento, tampoco se le pudieron acercar valiosos dirigentes, y la verdad no sé por qué ocurrió eso. Yo no creo cuando se culpa a los entornos, creo que siempre la culpa es de quien conduce, o por lo menos tiene el rol formal de ejercer la conducción”.



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