La temperatura del conflicto entre el kirchnerismo y Julio Cobos va en aumento. Ayer, una serie de cruces verbales entre el jefe de Gabinete Aníbal Fernández y el diputado Daniel Katz no hicieron más que avivar la llama del conflicto. "En vez de comportarse como jefe de una banda, ¿por qué no se comporta como un vicepresidente de la Nación y se pone la ropa de los grandes que fueron vicepresidentes, de los Carlos Pellegrini, de esos de verdad, que tenían estatura y que se sentaban a hacer política?" dijo Aníbal.
La respuesta no se hizo esperar. Daniel Katz, uno de los más fieles del cobismo, señaló que las expresiones del ministro "a esta altura no asombran, se ha desbocado y desde hace rato ha decidido ser el jefe de la barrabrava de Quilmes y no el jefe de Gabinete de ministros de la República Argentina. Ha perdido el estilo y las formas". También planteó que Cobos "No quiere ser cómplice desde ningún punto de vista de lo que implica complicicidad con relación a este Gobierno".
Por su parte el senador radical Pablo Verani defendió la solicitada que hizo publicar Cobos: "la publicidad de los nombres de los senadores incumplidores mostró en toda su magnitud la cara real del oficialismo. Hoy la gente ya sabe quiénes se niegan a debatir y los diferencia de aquellos que queremos cumplir con el mandato popular", remarcó.
La respuesta del titutal del Senado ya había comenzado el lunes por la noche en la cena anual del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC). "Actitud cuasi-fascista es no asistir a los debates y creer siempre que se tiene la razón" había dicho Cobos antes de ingresar al Hotel Hilton. El próximo capitulo de la pelea podría tener lugar hoy en la Cámara Alta, cuando Cobos presida la sesión y se exponga a la furia K.



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