La Cámpora es la gran duda del justicialismo para armar el gabinete

Los dirigentes de mayor peso del PJ aseguran que no pelearán por ningún ministerio, pero la actitud del sector juvenil K es un interrogante.
Los intendentes del PJ y los referentes de cada uno de los sectores del peronismo esperan que Francisco Pérez llegue de sus vacaciones para comenzar a charlar de la conformación de su gabinete. Todos coinciden que la idea no es pujar por un lugar para evitar una guerra interna, sino simplemente cooperar y sugerir y dejar la última palabra para Pérez y Carlos Ciurca.

Sin embargo, hay una duda, que tiene un nombre: La Cámpora. En el justicialismo advierten que los jóvenes K ya han blanqueado sus intenciones de quedarse al frente de algunas áreas del futuro gobierno de Pérez. Pero también señalan que los lugares son pocos, y que el recelo que hay entre La Cámpora y el resto de los sectores justicialistas es un problema que no saben cómo resolver.

La Cámpora sorprendió a más de un justicialista cuando el Frente para la Victoria conformó sus listas. De los legisladores locales, se quedaron con dos lugares y Cristina Fernández puso a otro miembro de la agrupación para ser legislador nacional. Finalmente, los tres lo lograron.

De esa manera Lucas Ilardo y Marina Femenía serán diputados provinciales mientras que Anabel Fernández Sagasti ocupará una banca en el Congreso Nacional los próximos cuatro años. Sin embargo, después del armado de listas, en el justicialismo no se quedaban tranquilos: sabían que si Pérez ganaba, La Cámpora iría por más y ahora llegó el momento.

En total, tres áreas (Deportes, Cultura y Turismo) se mencionan como posibles escenarios para el desembarco masivo de dirigentes de La Cámpora. Sin embargo, otros sectores como La Discépolo y la Juventud Peronista también buscarían ubicar a sus dirigentes en esas secretarías.

Pero allí no se acaban los problemas: otros sectores con poder e influencia dentro del justicialismo local, como los Azules o algunos intendentes con gran peso territorial, también pretenden influir al momento de armar el gabinete. Esto sin contar que Pérez va a querer gente cercana a él, al igual que Ciurca, quien está ligado a Miranda.

Además, un dato que no puede pasar desapercibido es la mala relación que existe entre La Cámpora y la JP.

Desde sectores más tradicionales del justicialismo reconocen en Pérez a alguien que escucha sugerencias y que pide asesoramiento, pero también explican que se trata de un dirigente que tomará la última decisión él sólo, o con Ciurca, ya que ambos se manejan de una manera muy personal.

No obstante, señalan que la idea de no pujar es algo propio de ellos, mientras que no se sabe cómo se manejará La Cámpora, agrupación que tiene una manera muy particular de moverse y que en los últimos meses ha ido sumando poder dentro de la provincia.

Asimismo, una de las ideas que se maneja es darle un ministerio a algún dirigente ligado a Anses, y que allí, se le de cargos a los miembros de La Cámpora.

En tanto, desde este sector han preferido llamarse a silencio tras las elecciones, como lo hicieron durante toda la campaña.

De hecho, El Sol Online intentó contactar a Ilardo y Femenía, pero desde la agrupación primero pidieron tiempo, y luego el encargado de prensa de la agrupación señaló que ninguno de los jóvenes K hablará, por decisión de alguien a quien no quiso mencionar.

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