La Cámpora al gobierno, Guillermo Moreno al poder

Por Jorge Oviedo

Ya no es informal. Guillermo Moreno interviene prácticamente en todas las áreas de la economía. Si hasta ahora lo había hecho, la más de las veces sin normas que lo respaldaran y pasando por encima de sus supuestos superiores, ahora ya no es así.

El nuevo esquema que exige solicitar permiso previo para iniciar un trámite de importación lo coloca como gran árbitro de todos los sectores. ¿Tendrá que pedirle permiso también el Ministerio de Planificación para las colosales compras de combustibles y energía al exterior?

El creciente poder del secretario es, desde hace tiempo, tema de preocupación y temor entre muchos empresarios. Y esas sensaciones no han hecho más que incrementarse junto con la mayor injerencia del funcionario. La UIA hasta ahora no dijo oficialmente nada, aunque las dificultades para traer insumos golpean a algunos de sus socios. La razón es que la cúpula industrial está de vacaciones, muchos de ellos en Punta del Este. Los encuentros son informales. Se cruzarán esta noche a metros de la playa de Montoya, en el exclusivo boliche Tequila, en la tradicional fiesta que organiza Fiat, que hizo públicos sus nuevos problemas para traer componentes. La cita será la segunda del fin de semana, ya que para anoche estaba prevista la también tradicional celebración que organiza el banquero Jorge Brito. El titular de Adeba tenía hasta no hace mucho excelente relación con el Gobierno. Pero las cosas cambiaron, según varios empresarios a los que Moreno llamó para exigirles que aceleraran liquidaciones de exportaciones y demoraran importaciones y sus pagos. Dicen haberlo oído lanzar gruesas acusaciones contra el presidente del Macro, por presuntamente haber estado detrás de la corrida. Y a Amado Boudou de integrar junto con él lo que Moreno llama "el club de la deuda".

Las cosas con Boudou se habrían suavizado. En su estilo campechano y amenazante, el secretario se lo habría hecho saber al vicepresidente en ejercicio de la Presidencia en los últimos días. Hay empresarios que juran que Moreno se lo habría cruzado y le habría lanzado un mensaje tranquilizador, aunque sin dejar de aludir a los kilos de más que luce Boudou: "Con vos está todo casi bien, gordito, pero con tu jefe está todo mal".

El aumento de poder de Moreno es evidente. El y La Cámpora avanzan también sobre áreas que siempre controló en soledad Julio De Vido. ¿Será un límite al poder del ministro? No está claro. Hay empresarios que creen que sí. Otros dudan. "No se sabe, no está claro hasta dónde es un retroceso de De Vido y hasta dónde nos están jugando el papel del policía malo y el policía bueno", dijo uno del sector energético.

Pero en materia de comercio exterior, Moreno tiene ahora la primera y la última palabra. Hasta hace poco tenía sólo la última. Allí perdió terreno Débora Giorgi. Hay quienes creen que no es más que la formalización de lo que ya ocurría. "A [la automotriz] BMW le dieron dos millones de vueltas para autorizarle un plan de compensación de importaciones con exportaciones; cada vez que Débora les decía que sí, que ya estaba, a los dos días les exigían cambios; así los tuvieron casi diez meses sin poder entrar autos, hasta que se dieron cuenta de que tenían que hablar directamente con Moreno", dijo una fuete del sector.

El ingreso de los autos de la firma alemana fue inicialmente autorizado luego de una visita casi secreta a la Argentina de su vicepresidente, Graeme Grieve, en septiembre del año último.

Los cambios en los sistemas de importación son varios. La eliminación de las excepciones a las licencias no automáticas fue el que habría generado los problemas que denunció Fiat. Había excepciones cuando Giorgi todavía tenía alguna participación en las decisiones. Las modificaciones aún no están del todo claras y eso habría causado la falta de insumos que paralizó la fábrica cordobesa de Fiat. Para Giorgi, Fiat es "una empresa mezquina". La ministra se mostró alineada con el titular de Comercio. "Es curioso, se metió a opinar en un terreno que ya no es el suyo, se lo quitaron, tendría que haber respondido, en todo caso, Beatriz Paglieri", dijeron en el sector automotor. Pero con el sistema de autorización previa, Moreno decidirá ahora incluso antes que Paglieri. Giorgi también habría sido víctima de las críticas de Moreno que habrían escuchado varios empresarios.

La pérdida de poder de la ministra es reconocida por la mayoría de los hombres de empresa, pero no pasa lo mismo con Julio De Vido, aunque reconocen haber escuchado críticas de parte de Moreno. "También nos dijo que se iba en diciembre, no se le puede creer todo lo que dice", alegaron fuentes empresariales.

La influencia del secretario es tanta que algunos ejecutivos ya no hablan claramente de todos los problemas que tienen con él ni siquiera en las reuniones de las cámaras. En más de una admiten: "Jugamos al póquer". Nadie quiere que el superfuncionario se entere por un infidente de que alguien se anda quejando en público. "El esquema de autorización de importaciones no está nada claro; el trámite es caso por caso, día por día; Guillermo puede usarlo para premiar y castigar", aseguran los informantes.

Fábricas favorecidas

"¿Vos te creés que esto lo hacen para protegernos a nosotros? ¡Ese es el relato oficial!", reaccionó un productor local cuando se le hizo ver que las trabas favorecen, en muchos casos, a la industria nacional, que puede cobrar precios más altos que los internacionales. "Se están quedando sin dólares para pagar la deuda, traban porque le conviene al Gobierno. Que ayude a alguna fábrica es un subproducto; el día que les convenga hacer lo contrario, lo van a hacer y nos embromarán", aseguró.

Otro cree que la razón para restringir compras de bienes extranjeros y de divisas es una: "No quieren devaluar, porque tienen miedo del efecto inflacionario y porque les resultaría más caro comprar divisas para pagar la deuda".

En todo caso, el déficit de balanza energética, causado por las políticas de la cartera de De Vido, empeora la situación. Las millonarias adquisiciones de electricidad, fueloil, gasoil y gas licuado alimentan además el déficit fiscal. Fuentes de Pdvsa salieron al cruce de las versiones que dicen que cobran caro por financiar el fueloil que venden. "La tasa es sólo del dos por ciento", dijeron. Pero eso es si se paga en fecha. Sube al 12%cuando, en casi todos los casos, dicen, la Argentina se atrasa. Igual, dijeron las fuentes, se renegoció y la Argentina "nunca pagó más de seis por ciento"..

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