La Cámpora estrecha sus vínculos con el Gobierno provincial

La Cámpora estrecha sus vínculos con el Gobierno provincial
Pérez designó al ministro Marcelo Costa y al asesor Rodolfo Lafalla como nexos con la agrupación K.

"La Liberación de la Patria no es tarea de una sola generación sino de varias, por eso hay que ir haciendo el trasvasamiento generacional". La frase es de Juan Domingo Perón, quien hablaba de darle alas a los jóvenes sin la necesidad de "tirar todos los días a un viejo por la ventana".

Por estos días, el rol de la juventud militante ha vuelto a ser titular de diarios. Con casi dos años de irrupción (tras la muerte de Néstor Kirchner el 27 de octubre del 2010), La Cámpora Mendoza adquiere trascendencia por sus polémicas actuaciones y su estilo de hacer política.

¿Cómo es la relación con el Gobierno y el PJ provinciales?, es lo que contestaron desde el cuarto piso y desde el interior del partido.

"Muy buena pero sin presiones de por medio", aseguraron los soldados de Francisco Pérez, quien ha querido mostrarse neutral (aunque con episodios de defensa mediática) en las confrontaciones de la agrupación kirchnerista con la oposición.

El titular de La Cámpora en la provincia, Claudio Leiva, es quien se encarga de hacer el contacto con el cuarto piso de Casa de Gobierno además de la diputada nacional Anabel Fernández Sagasti y los legisladores provinciales Lucas Ilardo y Marina Femenía.

Este diario intentó consultarlos, pero como ante cada intento, la respuesta fue la misma: no hay comentarios.

"La Cámpora tiene relación personal con el Gobernador e institucionalmente a través del ministro de Gobierno, Félix González. Con respecto al partido no son una agrupación del justicialismo, son más bien extrapartidarios. No son orgánicos. La relación es muy personalista hacia Cristina y hacia el modelo", explicaron desde el Ejecutivo provincial.

Asimismo, los alfiles de Pérez agregaron: "La relación es buena aunque tampoco para tanto. Tenemos una licenciada en Sociología a cargo de la Escuela de Gobierno aunque todo se mantiene hasta ahí. Nunca nos han presionado por cargos. Paco se reúne eventualmente con la conducción nacional cuando va a Buenos Aires".

La buena relación de Pérez con La Cámpora se ha mostrado a través del posicionamiento de algunos jóvenes en el organigrama del Estado, aunque en la provincia la mayoría de los cuadros técnicos de la agrupación juegan en organismos nacionales como la Justicia Federal y en Salud, en correspondencia con el liderazgo de programas nacionales.

Al asumir Pérez, la pregunta era cuáles iban a ser los espacios que iban a ocupar los jóvenes de la agrupación kirchnerista. Turismo, Cultura y Deportes eran las tres áreas que el mandatario había pensado para los militantes de La Cámpora y que actualmente ocupan. El Casino también es un territorio de la agrupación.

De hecho, el secretario de Nidia Martini es uno de los referentes de La Cámpora en Godoy Cruz mientras que la Escuela de Gobierno está a cargo de Gabriela Bazán. La otra señal de su buena relación es la defensa que, sin demasiado énfasis, ha hecho públicamente cuando se le ha consultado sobre la participación con tintes proselitistas de la agrupación en las escuelas.

Así, el viernes se animó a lanzar: "No han entrado a las escuelas". Y acusó a los radicales de hacer política con la denuncia presentada contra la directora general de Escuelas, María Inés Abrile de Vollmer.

La funcionaria, desde que se denunció el hecho, se ha mantenido en silencio aunque el malestar ha sido manifestado por sus colaboradores, quienes aseguraron: "La Cámpora debería hablar. Son ellos los protagonistas". Este martes se espera que la directora haga declaraciones públicas sobre temas educativos y aproveche para aclarar este tipo de conflictos institucionales.

Otro que fue salpicado por la participación de la agrupación en las escuelas fue el secretario de Deportes, Marcelo Locamuz, aunque en su entorno justificaron la entrega de materiales deportivos en la escuela Cerro de la Gloria (Barrio La Favorita) por parte de la agrupación: "Él le entregó el material a una organización barrial. Si después había banderas o lo entregaron otras personas, no es su competencia. Lo excede".

Atento a la importancia de la organización a nivel nacional y al crecimiento de la agrupación, Pérez ordenó a dos de sus funcionarios de mayor confianza tender puentes con los dirigentes de La Cámpora provincial.

Así, el ministro de Hacienda, Marcelo Costa, y el jefe de asesores Rodolfo Lafalla son quienes mantienen aceitados los vínculos con los jóvenes militantes. Aunque en un plano más institucional el encargado de tejer lazos es el ministro González, quien durante la inauguración del Memorial Sanmartiniano quedó expuesto al advertir a los radicales, especialmente por Julio Cobos, que la militancia podría insultarlos o agraviarlos.

Antes de Costa y Lafalla uno de los contactos de la agrupación con el Gobierno provincial era el titular de la Anses regional, Héctor Rasso. Sin embargo, la identificación del mendocino por encima de los conductores Andrés Larroque y Claudio Leiva no cayó muy bien y Rasso terminó alejándose de la agrupación.

Desde la Legislatura, la concepción es más distante. Más cercano a la JP, el vicegobernador Carlos Ciurca ha sido cauto al referirse a la agrupación aunque desde su entorno cuestionan la metodología de los jóvenes kirchneristas. Es que Ciurca debió asimilar que en las listas legislativas se bajara a uno de sus hombres, el ahora coordinador de Gabinete Eduardo Bauzá y en Diputados se reservaran dos lugares para la juventud K.

Respecto a los presuntos casos de proselitismo escolar, Ciurca destacó: "No voy a enfrentarme con La Cámpora ni estoy haciendo referencia a lo ocurrido con la agrupación. Simplemente me refiero en general y creo que la actividad partidaria no es buena para los chicos e incluso puede generar malestar en los padres".

En los últimos meses la afiliación a la agrupación ha ido in crescendo, según relevan dentro del PJ local. Lo curioso es que quienes hoy están en las filas de la agrupación son hijos de dirigentes peronistas que cargan en su ADN con más de 60 años de militancia.

Un dirigente que tiene a su hija en las filas camporistas es Alejandro Abraham, intendente de Guaymallén y presidente del PJ. Martina Abraham trabaja como asesora de Lucas Ilardo en la Legislatura provincial y apuesta a la militancia K desde hace un tiempo. La generación que está ascendiendo es la de los hijos. De hecho, para el otro equipo, para la JP, juega la hija de Rubén Miranda, la Colo Miranda, quien fanática se llegó a tatuar la simbología peronista.

Más llamativo resulta el caso de Omar Parisi, presidente del IPV, que hasta hace unos meses reportaba a las filas demócratas y dio el salto poco antes de las elecciones. Ahora, mientras él y su esposa, Marisa Garnica, juegan para el equipo de Carlos Ciurca (Corriente Peronista), sus descendientes militan en La Cámpora: Lucas es el más apasionado por la camiseta de la organización juvenil mientras que Franco, que trabaja en el Ministerio de Turismo, se mantiene más al margen.

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