210 cámaras de seguridad y las razones del silencio

El silencio que ya va para tres años, sobre el desempeño diario del Programa Integral de Seguridad Ciudadana en Quilmes, puede responder a tres razones: una buena, una mala y la peor. Veamos:
- LA BUENA: La buena sería que hubiera cómo certificar por medios independientes o diversos que se esta participando en el esclarecimiento de distintos hechos, tan delicados que mejor el bajo perfil y el silencio para no levantar la perdiz .

- LA MALA: La mala sería que con la excusa del Programa, se estuvieran dilapidando el dinero y las expectativas de los vecinos, con nombres, cargos, computadoras y autos paseando por las calles del distrito, simulando lo que en realidad termien siendo salarios como pagos propios de la política y gastos en beneficio de algunos, pero que en sí, no producen nada de valor para comentar cada día en una cuestión tan sensible.

- LO PEOR: Lo peor sería que tamaño sistema de vigilancia, justificado como parte del poder del Estado y su monopolio de la fuerza pública, por ausencia de controles internos adecuados con el correr de los meses derive en actividades extrañas, a espaldas de los vecinos.

Las cámaras filmando en las calles, sin controles transparentes, representan una oportunidad para nuevos delitos, ahora desde el Estado. Algunas de esas actividades, las más inofensivas por cierto, estan emparentados con actividades propias de empresas privadas, como por ejemplo el seguimiento de personas tan utilizado en pleitos por divorcios por ejemplo, o investigaciones por encargo, en general.

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