Lo afirmó el subsecretario de Control Urbano, Ricardo Ré. Dijo que se deterioraron con tormentas o falta de mantenimiento. Cuando se colocaron no se contempló un presupuesto para reparación. Admitió, además, que no hay posibilidad de ampliar el sistema como había prometido la anterior gestión municipal.
- ¿En qué situación están las cámaras del Centro Operativo de Monitoreo (COM)?
- Estamos complicados porque hay 15 cámaras caídas sobre un total de 36. En la Secretaría de Economía ya se presentó un plan de trabajo para recuperar las cámaras caídas. Fueron quedando fuera de servicio por tormentas eléctricas que quemaron antenas y cámaras que se rompieron. No heredamos el problema de las 15 cámaras pero sí de 6 cámaras quemadas por tormentas eléctricas. Son los aparatos de las entradas a las localidades y el domo de uno de los cruces de ruta. Estamos trabajando para recuperar alguna, aunque en ciertos casos hay que reponer directamente la cámara.
- El problema no es nuevo.
- Lo más nuevo es que en la última tormenta eléctrica saltaron seis antenas y nos dejaron un total de 12 cámaras sin funcionar, más un problema con el cable de la antena que está en la Casa Municipal, que al filtrar agua quemó varios aparatitos. El trabajo de recuperación lo haremos en etapa. Cuesta un total de 90 mil pesos, porque cada elemento sale mucho.
- ¿Por qué sucede? ¿Son problemas de arrastre desde la instalación o son propios del sistema?
- En realidad, lo que puede anticiparse es la colocación de pararrayos, pero no más que eso. No hubo errores en la instalación. El problema de fondo es que son elementos que necesitan de un mantenimiento periódico. Acá se instalaron y nunca más se hizo nada.
- ¿Se instalaron sin prever un presupuesto para mantenimiento?
- Exacto. Es algo similar a lo que sucede con los patrulleros. Llegan, pero hay que mantenerlos. Con el cuerpo de tránsito es similar, porque puedo conseguir gente pero cada inspector en la calle, entre indumentaria y comunicación cuesta unos mil pesos por mes. Diez inspectores son 10 mil mangos. Y en las cámaras se diagramó una tarea para repararlas que ya está aprobado por Economía y se hará. Pero el mantenimiento es muy necesario. Hasta las telarañas perjudican la imagen y hay que subir y limpiarlas. Para subir y limpiar las cámaras hay que alquilar una hidrogrúa que a veces la conseguimos prestada de la Colonia de Open Door o de la Cooperativa Eléctrica. Es todo un trámite. Hay que traerla, usarla y devolverla.
Además, esto se acompaña de unidades de seguimiento –detalló Ré-. Hoy funciona una porque los móviles deben salir acompañados de personal policial y no hay en cantidad. El convenio de cooperación entre el Municipio y la Policía existe, pero no hay gente. No es algo que pasa sólo en Luján. En General Rodríguez tienen 12 patrulleros guardados en un galpón porque no tienen personal.
- Igualmente, ¿cómo evalúa el trabajo con las cámaras?
- Considero que hay que revisar la disposición de las cámaras. Algunas, en el centro, fueron efectivas para frenar el robo de autos. Pero hay que rotarlas, si no la respuesta disminuye. Si vos no vas siguiendo los problemas de seguridad, la cuestión se estanca. O sirve como un auxiliar para la Justicia, para enviarle videos de cosas sucedidas. Si no, la otra es ampliar la cantidad de cámaras pero para eso se necesita mucho presupuesto. Si bien no tengo estadísticas, creo que una cámara debe asistir en el 15 ó 20 por ciento de los hechos que ocurren.
- Desde su lugar, ¿considera a las cámaras un recurso imprescindible o válido?
- Válido. Puede convertirse en imprescindible en ciertos lugares pero para que ello suceda y su función sea óptima hay que contar con un importante presupuesto que permita la rotación de las cámaras, armar el famoso mapa del delito, realizar mantenimiento. Agregar cámaras implica, además, sumar capacidad en el servidor. Nosotros tuvimos un problema con el servidor. Los discos tuvieron que cambiarse y pudimos hacerlo con la garantía de IBM. Pero lo que tenemos permitiría colocar no más de diez cámaras a las ya existentes.
- La anterior gestión dijo y repitió que estas 36 cámaras eran sólo un modelo de prueba. Por lo que usted cuenta, nadie planifica ampliar el esquema actual.
- En lo inmediato, con suerte podremos tener a las 36 cámaras funcionando. En todo caso, incorporar alguna cámara por pedido de vecinos que se ofrecen a pagar las cámaras y que el Municipio las monitoree. En el sistema actual podrían sumarse diez más. A partir de ahí perdemos calidad en la imagen y se complica el manejo. Cualquier otro cambio debe acompañarse de una inversión muy grande. Yo cuando llegué me enfoqué en tratar de optimizar las 36 cámaras que tenemos, que bastante deteriorado está. También hay que ajustar el mantenimiento, algo que no estaba contemplado con elementos sensibles que necesitan de ese seguimiento.
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