Las cámaras empresarias aseguran que la modificación de la tasa generará “un aumento exhorbitante”.

Ayer, las principales cámaras empresarias de la ciudad Capital volvieron a reunirse con cuatro concejales y no llegaron a ningún acuerdo, se resisten a la nueva tasa de seguridad higiene que aplicará el municipio capitalino y que ya aprobó el Concejo Deliberante en su última sesión. Desde UNIR no descartan que algunas empresas encaren la vía judicial para frenar el aumento.
Las principales cámaras empresarias de la ciudad Capital se resisten a la nueva tasa de seguridad higiene que aplicará el municipio capitalino y que ya aprobó el Concejo Deliberante en su última sesión.

Por esa razón, ayer volvieron a reunirse con cuatro concejales los representantes del Centro Comercial e Industrial (CCI), de la Cámara Riojana de la Construcción, del Consejo de Ciencias Económicas, del Colegio de Farmacéuticos, de la Unión de Industrias Riojanas (UNIR), de la Cámara Hotelera y Gastronómica, de la Cámara de Consesionarias de Automóviles y de la cámara que nuclea a los supermercadistas.

Los empresarios dialogaron con los concejales Oscar Luna y Ernestina Cubiló (bloque justicialista), con Claudia López (Lealtad y Dignidad) y con el concejal de la UCR Eleazar Arabel.

La reunión se extendió por más de dos horas y hasta ahora las partes no llegaron a ningún acuerdo.

La ordenanza impositiva 2012 ya fue aprobada en la última sesión y con ella la nueva tasa de seguridad e higiene.

Pero las cámaras empresarias rechazan el cambio en la tasa porque aseguran que la modificación generará “un aumento exhorbitante”.

En ese marco, los empresarios insisten en mantener una reunión con el intendente Ricardo Quintela y así se lo solicitaron a los concejales.

Según explicó al finalizar la reunión la presidenta del CCI, Irma Dueñas, los ediles ratificaron la decisión de avanzar con el cambio en la tasa.

Acá hay que aclarar que el concejal Arabel (UCR) votó en contra de la modificación tributaria y que la concejal López manifestó que la nueva ordenanza impositiva debía aprobarse en general pero que era necesario atender el reclamo de los empresarios.

“Nosotros hemos venido a expresarnos y a decir que nos parece exorbitante lo que se quiere cobrar a partir del cambio en la tasa de higiene y seguridad. Ahora se nos quiere cobrar por mes y en base a la facturación”, se lamentó Irma Dueñas.

La titular del CCI consideró que la nueva base imponible que impulsa el municipio capitalino transforma a la tasa en un impuesto y que esa circunstancia la vuelve inconstitucional. “Ahora la tasa se va a basar en la facturación y eso implica una superposición con el impuesto a los Ingresos Brutos. Es un segundo impuesto y eso está prohibido por la Constitución Provincial”, argumentó.

La empresaria añadió que el cobro de una tasa supone una contraprestación a cambio por parte del municipio. “La contraprestación es por la higiene y la seguridad. Pero si se basa en la facturación ahí ya no hay contraprestación”, dijo.

Dueñas se mostró de acuerdo con que se aplique una actualización en la tasa, “pero en base al mismo criterio que se utiliza hasta ahora”.

UNIR

Por su parte el ex presidente de UNIR, José Brizuela, consideró que la reunión fue buena aunque los concejales insistieron en que la ordenanza ya fue decidida el miércoles.

“Para nosotros la tasa es desproporcionada”, indicó Brizuela al tiempo que advirtió que en su sector hay empresa que con el nuevo sistema de calcular la tasa de seguridad e higiene “hay empresa que van a pagar desde 20 veces y más respecto a lo que pagaron el año pasado”.

Brizuela insistitó en que al cambiar el parámetro de superficie del establecimiento y cantidad de empleados, por el de las ventas la tasa se convierte en un impuesto”, y recalcó que “constitucionalmente la Municipalidad no tiene facultad para cobrar impuestos”.

Brizuela agregó también que las empresas están dispuestas a colaborar con el municipio y a pagar” pero insistió en que la norma “no tiene razonabilidad”. en este sentido explicó que por ejemplo a la fábrica Puma que tiene establecimientos en Capital, Chamical y Sanagasta y despliega su actividad comercial, desde el departamento de ventas que tiene en la ciudad, tanto hacia el mercado interno como externo, se le toma todo el valor de todas las ventas incluso por actividad que no se desarrolla aquí.

Desde UNIR insistirán en buscar “consenso” con el intendente y no descartó la posibilidad de que algunas firmas acudan a la vía judicial si consideran como “confiscatoria” la ordenanza.

Reunión con Quintela

La empresaria informó que el CCI ya presentó un pedido formal de audiencia con Quintela y añadió que también fue ratificada esa pretensión ante los ediles. “Los concejales prometieron gestionar una audiencia con Quintela. Junto con las otras cámaras queremos ser atendidos por el Intendente y que nos escuche. Y que el año próximo se estudie caso por caso este tema para luego decidir. Somos optimistas en que Quintela nos va a recibir y que va a escuchar nuestra propuesta”, concluyó.

La polémica por la nueva tasa

El rechazo y el malestar de las cámaras empresarias contra la avanzada del municipio capitalino respecto de los cambios en el sistema tributario se hizo sentir aún antes de que fuera aprobada la ordenanza impositiva 2012.

La nueva tasa de higiere y seguridad aplica un nuevo criterio para el cobro de la misma.

La modificación significa que ya no se tomará en cuenta los metros cuadrados del local ni la cantidad de personal para determinar el monto a abonar sino que ahora la base imponible se fijará de acuerdo a la facturación de cada comercio o empresa.

Esto es fuertemente cuestionado por los sectores empresarios, en especial por el sector comercial ya que se sostiene que en algunos casos, el incremento superará el 6.000 por ciento.

Sin embargo, en la última sesión de la actual composición del Concejo Deliberante, el bloque justicialista en su conjunto aprobó en su totalidad la impositiva y con ella la puesta en vigencia de la nueva tasa.

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