Cámara de la Construcción de Caleta, un globo de ensayo

Cámara de la Construcción de Caleta, un globo de ensayo
Caben sospechas de que la Cámara de la Construcción de Caleta Olivia, a la cual el Intendente José Córdoba reparte la obra pública por contratación directa, según le fue autorizado por el Concejo Deliberante la semana pasada, en uan realidad una “cámara de amigos” que se reserva el derecho de admisión y no permite ingresar a su club, a las empresas que intentan formar el grupo de empresas que quieren ser beneficiadas con la obra pública.
Luego que el día 5 de este mes, el Intendente de Caleta Olivia, José Córdoba recibiera “manos libres” de parte del Concejo Deliberante” para contratar en forma directa a empresas de la construcción a fin de invertir más de 12 millones de pesos enviados en forma directa desde el Ministerio de Planificación, se pudieron establecer algunas singularidades de la Cámara de la Construcción de Caleta Olivia, que llaman la atención y tiran un manto de sospecha sobre la transparencia que existe en la mecánica de selección, dado que la Cámara no permite el ingreso de empresas y/o cooperativas que deseen integrarla.

Su origen

Allá por el año 1997 en la municipalidad de Caleta Olivia se constituyeron las primeras cooperativas de construcción con la fundamentación del intendente José Córdoba de generar trabajo. Un innumerable grupo de personas desocupadas del gremio de la construcción, en el afán de progreso, se enrolaron en el proyecto impulsado por el Gobernador al cual adhería la municipalidad de Caleta Olivia.

El filtro

Con el paso del tiempo, la falta de pago en tiempo y forma desde la municipalidad a las cooperativas que no eran afines al gobierno municipal, las sospechas de irregularidades en la conformación de las mismas y en colaborar con la sobre facturación de la obra pública, la explotación de personal en negro, como común denominador de su funcionamiento y los comentarios cada vez más frecuentes de que las cooperativas tenían un solo dueño, llevaron al nuevo intendente en el año 2003 a impulsar desde el municipio la regularización de aquellas cooperativas, conformando la Cámara de la Construcción. Ésta se formó con diez empresas, algunas cooperativas afines al gobierno y algunos nuevos emprendedores amigos del intendente.

Derecho de admisión

Lo sorprendente de ésta Cámara de la construcción es que siempre se reservó el derecho de admisión cuando otras nuevas empresas o cooperativas querían asociarse para participar de las bondades de la obra pública, que a estas diez empresas beneficiaba la municipalidad y la Nación, pero nunca tuvieron éxito.

OPI tiene en su poder una grabación realizada al Presidente de la Cámara de la Construcción Luciano Araujo y a su tesorero Luis Merlo, por parte de un integrante de una cooperativa, quien acudió con la idea de pertenecer a la Cámara, mientras las autoridades de la entidad le negaban la posibilidad de participar y se justificaban abiertamente, sobre la imposibilidad de poder aceptarlo. La pregunta que se hace en torno a esta Cámara es si, la misma es solo un globo de ensayo o está conformada solo para hacer negocios entre unos pocos y no asumir la representación democrática de todas aquellas empresas que deseen integrarla. (Agencia OPI Santa Cruz)

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