La Cámara de Comercio en desacuerdo con la suba de las tasas municipales

El presidente Javier Ferretti disiente con las modificaciones que prevé el proyecto de presupuesto 2011 para las alícuotas impositivas, las que se aplicarán de acuerdo con porcentajes sobre las ganancias de comerciantes e industriales. Hubo reuniones con concejales del oficialismo y otros partidos políticos para promover un cambio en la medida.
La tasa de Seguridad e Higiene Municipal ha sido blanco en los últimos años de recurrentes modificaciones en su cálculo. Hace dos años se le aplicaron cambios de fondo y de forma, ampliando actividades a ella sujetas, definiendo la base de cálculo sobre monto de ingresos, pasando de períodos bimestrales a mensuales, etcétera.

La Cámara de Comercio ha instado permanentemente a las autoridades para que se mantenga una estabilidad de criterios y, ante la necesidad de cambios, hacerlo consensuadamente y luego de un trabajo conjunto, que considere tanto la conveniencia del Municipio como la de comerciantes e industriales.

El proyecto de presupuesto 2011 vuelve sobre la controvertida tasa y le introduce las siguientes modificaciones de mínimos y alícuotas en sus tres categorías. Mínimo mensual: de 45 pesos a 65 pesos, siendo el incremento del 44,44 por ciento. La alícuota de comercio: de 0,32 por ciento a 0,40 por ciento, siendo el incremento del 25 por ciento. La alícuota de industria: de 0,21 por ciento a 0,3 por ciento, siendo el incremento del 42,85 por ciento.

Significativo aporte

El sector que conforman los comerciantes e industriales ha pasado a tener una participación en la estructura de ingresos municipales muy importante en pocos años. En la actualidad se considera la primera o segunda tasa en materia de recaudación, con una participación cercana al 11 por ciento del total presupuestario.

Según lo expuesto por la comisión directiva de la Cámara de Comercio de nuestra ciudad, “se trata de aumentos reales de la presión fiscal ya que cuando se paga una alícuota sobre el monto de ventas, es decir, si por efecto de aumentos de precios o de la actividad económica aumentan los ingresos de los comerciantes, automáticamente aumenta la tasa. Párrafo especial es el de la industria, que de por sí es generadora de recursos para la ciudad proveniente de otras jurisdicciones, con una redistribución de riqueza a través de sueldos y servicios conexos, y que en lugar de alentar su crecimiento y radicación se las desalienta”.

Ante esta posibilidad cierta de cambio para el próximo ciclo, la entidad a través de un comunicado consideró que “se aumenta la presión fiscal” como forma de generar mayores ingresos reales para el Estado “sin reconsiderar tener como estrategia indispensable trabajar sobre la racionalización de los gastos municipales”.

Aumento porcentual

En diálogo con LA OPINION, presidente de Cámara de Comercio, Industria y Servicios, Javier Ferretti, se refirió a esta cuestión: “El Poder Ejecutivo elevó un proyecto al Concejo Deliberante para poder llevar a cabo un incremento en las tasas para el próximo año. Nosotros nos oponemos porque hay un aumento porcentual. Las tasas, en lo industrial y comercial, se dividen en tres. Un valor fijo para los que tienen una facturación menor, el mismo que se cobra 45 pesos se pretender elevar a 65 pesos, luego de algunas discusiones, aparentemente lo quieren fijar en 60, de igual modo nos parece excesivo.

“La categoría comercio pretende ser elevada de 0,32 a 0,40 por ciento, sobre la facturación de cada uno de los comerciantes. Para los industriales esta tasa quieren llevarla de 0,21 a 0, 28 o 0,3.

“De por sí manteniendo el valor del porcentaje, el comerciante al incrementar su ingreso y facturación deberá afrontar el aumento de la tasa municipal porque el valor del porcentaje está definido en función de las ganancias. El Municipio quiere, además, incrementar el porcentaje.

“A esa iniciativa nos oponemos pero el que define es el Concejo Deliberante. Hemos hablado con los ediles del oficialismo, de la oposición y les explicamos la situación”.

Multas

El inciso b del artículo 37 de la Ordenanza Fiscal contempla un régimen de multas por omisión de pago que en forma automática va del 5 al 20 por ciento.

La entidad que nuclea a los comerciantes e industriales considera que “cuando se trata de omisión de pago es más que razonable el interés del 3 por ciento mensual que cobra la Municipalidad” pero les resulta “injusto” castigar a los contribuyentes con una multa más elevada por el sólo hecho de no poder pagar en tiempo y forma.

Este es otro motivo de conversación con los ediles, ya que se pretende eliminar este inciso. Entre las razones, la Cámara habla de que es “injusto” y que provoca que el contribuyente espere la moratoria que cada año se instrumenta y que elimina estas sanciones.

Con relación a esta cuestión Ferretti aclaró que aparentemente “ese inciso podría ser eliminado. El Concejo Deliberante seguirá en tratativas porque justifican que el Municipio tiene que recaudar y, en función de eso, cumplir con sus acciones sociales, pero consideramos que no es el empresario el que tiene que pagar los ajustes y esto no es equitativo”.

Ferretti recuerda a las autoridades que debe tenerse en cuenta que “cualquier aumento que se produzca en las tasas, repercutirá en el bolsillo del consumidor ya los precios de los productos o servicios se trasladarán al cliente”.

Trabajo gremial

Cuando se generan este tipo de situaciones se ve reflejado el trabajo gremial que desde la Cámara de Comercio se realiza. “En este caso no estamos de acuerdo con la decisión del Municipio, esto no quiere decir que se generen roces, simplemente tenemos nuestra postura gremial y defendemos a nuestro sector de todas las iniciativas que puedan perjudicarlo. Pero siempre apelamos al debate, tratando de ser coherentes y dialogando con la madurez necesaria que deben tener las instituciones para obtener un consenso”, concluyó Ferretti.

Propuestas

Es por eso que desde la entidad local se propone: mantener las alícuotas vigentes en los valores que se alcanzaron luego de sucesivos aumentos. Adecuar el aumento de los mínimos de acuerdo con pautas inflacionarias del orden de 20 al 25 por ciento.

Trabajar con más contundencia en la detección y registración de nuevos contribuyentes y no seguir aumentando la presión fiscal sobre los actuales, lo que hace impredecible cualquier actividad.

Comentá la nota