La misma, a cargo de Alberto Martini, representante técnico de la cooperativa eléctrica de Carmen de Areco (donde hay catorce años de experiencia en la utilización del sistema), se desarrolló este lunes en la sala de conferencias de la seccional local del gremio lucifuercista
Con tales propósitos, estuvo el lunes en nuestra ciudad, Alberto Martini, representante técnico de la cooperativa eléctrica de Carmen de Areco, donde el sistema de medidores prepagos funciona desde marzo de 1996. «Esta charla nace a partir de una iniciativa del Consejo de Administración, y a un compromiso que asumimos frente al concejo deliberante en cuanto a comenzar a experimentar con el sistema de energía prepaga», le dijo al respecto a este diario el titular de la Clyfer, Miguel Piedecasas.
«Para ello convocamos a un experto. La idea es que el personal de la cooperativa conozca el sistema, en previsión de un futuro curso de capacitación al respecto», puntualizó el abogado.
ANTECEDENTES
DEL PROYECTO
Como estaba previsto, el pasado martes, y a efectos de discutir los alcances, posibilidades de implementación y factibilidad técnica del denominado sistema prepago de tarifas por el servicio público de electricidad, el presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa de Luz y Fuerza Eléctrica de Rojas, Miguel Piedecasas, concurrió a la sede del concejo deliberante local, acompañado de los gerentes general y técnico de la entidad, Antonio Topa y Fabián Arrostito, respectivamente.
En efecto, como ya habíamos adelantado, el concejo deliberante local, a través de la resolución 863 de este año, tenía previsto invitar a autoridades y técnicos de la Clyfer a concurrir a la sede deliberativa de barrio Brown, con el propósito de brindar mayores precisiones al respecto.
En ese sentido, Piedecasas expuso la posición de la cooperativa eléctrica, señalando inicialmente que el tema ya se ha discutido en el CdA de la entidad «en diversas oportunidades» y que también fueron solicitados estudios de factibilidad técnica, económica y jurídica, marco en el cual, indicó, los resultados «son diversos» en pos de su valoración positiva o negativa.
Por otro lado, el titular de la Clyfer advirtió que «sin perjuicio de ello, deberá esperarse la reglamentación por parte de la autoridad de control», en este caso el OCEBA.
Apoyado en sus funcionarios, Piedecasas le explicó a los concejales del peronismo y del radicalismo -no estuvieron los vecinalistas- que el sistema «es factible técnicamente», y que «puede ser de utilidad para determinado tipo de usuarios».
Como ya hemos referido, la venta prepaga de electricidad constituye un tema complejo, con numerosas implicancias y una legislación no del todo clara, que tiene favorecedores y críticos.
Está en marcha en distintos puntos del país, y ya se habla de su implementación en Pergamino, sin ir más lejos. Pero requeriría, en caso de avanzarse en ese sentido, de nuevos medidores y de un complejo software, lo cual supondría una inversión importante.
¿En qué consiste? Básicamente se vende una tarjeta, similar a las de los de celulares, mediante las cuales se compran kilovatios con un ticket que posee un código de barras que se introduce en el medidor y éste se pone en funcionamiento por el monto adquirido; el valor es el mismo que paga el que tiene un medidor al que se le toma el consumo a fin de mes.
CHARLA EN EL GREMIO
LUCIFUERCISTA
Martini ofreció una charla ilustrativa general a empleados y funcionarios de la cooperativa eléctrica local, que se desarrolló durante buena parte de la tarde del lunes, en el salón de conferencias de la seccional local de Luz y Fuerza.
«Tenemos catorce años de experiencia y somos de las primeras cooperativas de la provincia de Buenos Aires, junto con la de Necochea, en instalar este tipo de sistema», le explicó por su parte Martini a este diario.
En ese sentido, el técnico precisó que en el territorio provincial hay hoy «más de veinticinco sistemas (de medidores prepagos) en operación».
Martini fue invitado a Rojas por el gerente técnico de la Clyfer, ingeniero Fabián Arrostito. Además, ha brindado distintos cursos de capacitación (en otros rubros eléctricos) a los operarios de la cooperativa eléctrica local -el último se realizó entre setiembre y diciembre del año pasado- y su visita a Rojas en este marco se debió a la posibilidad de que, a la luz de la experiencia de la cooperativa de Carmen con respecto a medidores prepagos de energía, brindase un testimonio de primera mano.
LA EXPERIENCIA
DE CARMEN
«Con respecto a nuestra experiencia en Carmen, y en cuanto a la aceptación del sistema de medidores prepagos de energía, o sistema de venta anticipada de energía, digamos que los usuarios concurren a los tres puntos de venta que hay en la ciudad, incluyendo al que funciona en la propia cooperativa; pero no es como con los teléfonos móviles, que uno compra tarjeta, sino que suministra sus datos y cuántos pesos o kilovatios/hora quiere adquirir. La gente generalmente habla en pesos: deme cinco o diez pesos de energía, por ejemplo», le indicó Martini a este diario.
«Entonces se le expende una factura similar a las facturas comunes de energía, que tiene un código de dieciséis dígitos. El mismo usuario introduce ese código de dieciséis dígitos en el tecladito del medidor prepago de energía que tiene en su casa y recibe la energía por la que pagó», precisó.
«Además -agregó- está previsto que, en caso de que el usuario eequivoque el número o pierda la factura, se le entregue un duplicado. O sea que la operatoria es muy sencilla».
-En Carmen, ¿es obligatorio adherir a este sistema?
-No. Es voluntario. Es para quien lo solicite. No es compulsivo. Pero para que ustedes tengan una idea, sobre 5800 usuarios, hay 2300, más o menos, adheridos. Es decir que el 40 por ciento de los usuarios eléctricos de Carmen de Areco está adherido al sistema. Es la cooperativa eléctrica que más cantidad de medidores prepagos de energía tiene en la provincia de Buenos Aires. En algunos lugares se ha apuntado sobre todo a los locales comerciales; pero en nuestro caso tenemos comercios y también usuarios residenciales, en la zona rural y hasta estaciones de servicio y tambos. Es decir que vamos desde lo monofásico hasta lo trifásico; todo el espectro tarifario.
MEDIDORES PREPAGOS VS.
MEDIDORES CONVENCIONALES
«Como estos medidores en realidad no estaban autorizados en cuanto a su funcionamiento, las cooperativas, en su accionar, lograron que se autorizara en la provincia de Buenos Aires. Lo único que falta es la regulación por ley, pero están autorizados. Y es por ello que muchas cooperativas se quieren largar con este tema, porque el sistema ya esta homologado por la provincia», puntualizó Martini.
-¿Y qué pasaría con los viejos medidores convencionales?
-Los dos sistemas conviven; ninguno desplaza al otro. Está aquel usuario que seguirá con el medidor convencional y aquel que se sienta interesado en tener un medidor prepago. Esa es, por supuesto, nuestra experiencia particular en Carmen. Ignoro cómo responderá el usuario eléctrico de Rojas. En Carmen, como he dicho, hay un 60 por ciento de usuarios que tiene los medidores convencionales, y un 40 por ciento que tiene medidores prepagos de energía. Pero lógicamente sólo se puede estar adherido al mismo tiempo a uno sólo de los sistemas. O se tiene el medidor convencional, o se tiene el medidor prepago. No ambos simultáneamente.
-¿Y cómo queda la tarifa?
-En nuestro caso, la tarifa prepaga es un 3 por ciento más barata, sencillamente porque la gente debe comprarla anticipadamente. Pero esa es nuestra experiencia. Cada distribuidora verá cómo lo implementa. Pero en el caso de Carmen se vende un 3 por ciento más barato porque se paga anticipadamente, al contado.
LAS VENTAJAS
POSIBLES
«Este sistema es ideal para la gente humilde, que carece de sueldo fijo o vive de changas. Esta gente tiene la posibilidad de ir comprando energía de a 5 o 10 pesos. La tarifa de 2 pesos es la mínima, en nuestro caso, que son 9 kilovatios por hora lo cual, para una familia humilde, son entre tres y cuatro días de consumo», le explicó Martini a este diario.
«Ahí está la importancia del sistema; prácticamente, por el precio de un paquete de cigarrillos, el usuario tiene tres o cuatro días de consumo. Y además de esta forma el usuario no entra jamás en mora y, sobre todo, nunca sufrirá la desconexión del servicio por falta de pago: si se queda sin energía compra y él mismo se restituye el servicio», subrayó el técnico carmeño.
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