Con más de medio siglo de actividades en San Rafael, la institución conserva la actitud y propósito de sus fundadores. El Club de Leones de San Rafael es una de las entidades sociales de servicio de mayor prestigio de nuestro medio, y eso se puede ver a través de las obras que lleva a cabo.
Siempre pasaron por las filas del Club de Leones de San Rafael socios que han jerarquizado su actividad de servicio y generoso espíritu solidario, concretándose la construcción de la sede social gracias a la generosidad de don Manuel Ripa, a quien siempre se recuerda como un hombre sincero y leal, a los arquitectos Néstor Cruz y Raúl Llorente por la tarea desempeñada para que la misma se construyera, y por supuesto al señor Joaquín Vizcaíno, quien durante años cedió su vivienda para las reuniones plenarias.
Las obras del Club de Leones de San Rafael han tenido protagonistas destacados. Entre ellos, la iniciativa de José Cura como generador y precursor de la Escuela para Ciegos y Ambliopes "Doctor Efraín Dante Gicolini", obra que se fundara en el año 1998 y que actualmente es una institución que atiende a niños con ceguera o disminución visual, con problemas motores y niños con necesidades múltiples que viven en nuestra ciudad y distritos. Además, cuando la institución cumplió medio siglo de vida se construyó la plazoleta del Leonismo Argentino, ubicada en avenidas Sarmiento y Quiroga.
Durante los años transcurridos, por gestión de distintos asociados se fundaron clubes en General Alvear, Villa Atuel y Malargüe, con destino poco feliz. Actualmente el club encara dos importantes desafíos, además de las pequeñas obras y acciones de servicio que siempre están presentes en la comunidad. Uno de ellos ha sido la refundación del Club Leo Génesis, compuesto por un grupo de jóvenes de entre 12 y 18 años, a los que se les da la oportunidad de desarrollarse como líderes.
El otro es concretar un sueño local: construir el Hogar de Ancianos, que con el aporte que hicieron en su momento los socios Oscar Russo y Orlando Giordano se logró acopiar materiales y conseguir el terreno para levantar la obra en ese lugar. Es un proyecto que, a mediano y largo plazo, se harán realidad sus etapas, porque además de ser una necesidad imperiosa para nuestra comunidad, es un compromiso moral que este club ha asumido con la sociedad sanrafaelina.
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