El equipo de Concepción se quedó con el derby sanjuanino, venció 2-1 a Desamparados y festejó la victoria más esperada su gente. Caprari y Penco los goles de San Martín, Lamberti anotó para el Víbora de penal.
Con uñas y dientes. Dejando el alma y el corazón en cada jugada. Con los típicos nervios de tener enfrente a la camiseta de su archi rival de toda la vida. Con las tribunas a pleno, llenas. Así se vivió el clásico, así volvió a jugarse. Así San Martín logró el triunfo más importante para la vida del hincha. Esa victoria, que no tiene comparación alguna, la más codiciada por el hincha. Esa que quedará en el recuerdo para el Verdinegro, que venció 2-1 a Desamparados y se quedó con la Copa San Juan Fraterno. El Víbora no se entregó, puso mucha vitamina h..., pero no pudo. En el Víbora quedó esa bronca interminable, esa impotencia difícil de expresar. Esa sensación de derrota, era herida dura de curar, sobre todo para el hincha. Verdinegros y Puyutanos volvieron a jugar con ambas hinchadas y el final fue una fiesta. Un primer tiempo áspero, con piernas fuertes. Cada jugador sintiendo la palabra clásico. Desamparados fue el salió mejor parado, con un buen fútbol. Lamberti, Drocco y Artura armaron una sociedad muy buena. Arriba Parisi aguantó todo. San Martín no hizo pie de un principio. Bogado y Poggi no gravitaron tanto, pero en las contras mostraron una diferencia de velocidad. Pero fue el Verdinegro el que pegó primero. Caprari sacó un zapatazo, que rebotó en un defensor y se metió. Gol de San Martín, explosión en el Bicentenario. Así se vivía el super sanjuanino, con mucho fervor. El Víbora no sintió el golpe y salió con todo, a defender sus colores ante su eterno rival. Parisi la aguantó en el área y Pocrnjic le hizo penal, lo agarró. Delfino pitó penal. Lamberti, con una gran definición, hizo delirar y llorar al público Puyutano. Así con ese dramatismo y esa sangre de clásico se fue el primer tiempo. En el complemento una vez San Martín volvió a golpear. Affranchino remató, Giordano dio rebote y ante una dormida defensa, Penco la empujó al gol. Delirio Verdinegro, gol del equipo de Concepción, que ganaba 2-1. A partir de ahí Desamparados, entre nervios y ansiedad, fue por el gol. San Martín trató de cuidar el resultado con tranquilidad. Dentro de este panorama el Víbora jugaba mejor. Tenía el cuchillo entre los dientes, pero no podía romper el arco. Y en el mejor momento del Víbora Parisi, adelantó mucho la pelota y le fue muy duro a Bogado. Delfino lo expulsó y Desamparados se quedó sin un jugador importante en cancha. El Verdinegro ya más calmo se dedicó a mover el balón y hacer bajar el “ole, ole” de la gente. El Víbora dentro de la impotencia por el resultado y la roja de Parisi, trató de no volverse loco. El triunfo más importante de su vida...
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