El bochornoso episodio que protagonizó el presidente del Concejo Deliberante de Candelaria al atacar a golpes de puño y patadas a dos periodistas durante una sesión continúa generando repercusiones a nivel político. En este sentido, se destaca la falta de respaldo a las víctimas por parte del gobernador Maurice Closs, que pertenece al mismo partido que el concejal Jorge Peña.
Pese al preocupante hecho, Closs no consideró necesario tomar cartas en el asunto, ni siquiera criticó puntualmente al mencionado Peña, que podría perder su banca en el Concejo, si existiera la voluntad política para esto en el Frente Renovador. Closs fue muy claro en cuanto a que el partido gobernante no sancionará al concejal. Puesto que el silencio de Closs es cómplice directo de la “trompada” que sufrió Daniel Luna.
Cabe recordar que el primer mandatario misionero ha mostrado posturas ambiguas respecto a la violencia, cuando implica a dirigentes de la Renovación. Así es que no condenó la represión organizada por el intendente de Puerto Rico, Federico Neis contra delegados de ATE en esa ciudad. No sólo esto, sino que juzgo que aquella agresión ocurrida hace algunos meses, fue una “pueblada” espontánea. De hecho, amenazó a los trabajadores de ese gremio, pero de Iguazú, con que podría sucederles lo mismo si cortaban el acceso a las Cataratas durante la Semana Santa, en el marco de un conflicto –aún no resuelto- con su cuñado, el intendente Marcelo Sánchez.

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