Cloacas de grandes sorpresas

Por diversas vías, especialmente de quienes tienen relación con esa tarea, este Diario obtuvo información respecto a un tema poco difundido, pero que -como algunos otros, tales el comportamiento transgresor en el tránsito por ejemplo- describen fehacientemente una actitud que no es propia de una convivencia armónica y por sobre todas las cosas civilizada. Pero bien, antes que el tema se diluya, vayamos entonces a la situación que pretendemos reflejar en esta ocasión, referida concretamente al uso de las cloacas.
Por fortuna la mayoría de la gente utiliza este servicio de uso común, ya que todos los vecinos están conectados a la misma cañería colectora -al menos en cada uno de los sectores- lo hace de manera razonable y volcando allí los líquidos de desechos que corresponden a una vivienda, pero también existen los otros, que si bien son los menos, son los que producen los taponamientos y obstrucciones del sistema, lo cual demanda en consecuencia una ardua tarea de parte de Assa, pero por sobre todas las cosas produce molestias a los vecinos, ya que esta clase de inconvenientes no pueden ser solucionados en forma inmediata que se producen.

¿Usted imagina lo que puede llegar a encontrarse en el interior de su sistema cloacal? Pues seguramente se quedará corto. Hace unos años, desde un restorán céntrico, volcaban en las cloacas todos los desechos de comida, y en una oportunidad se llegaron a encontrar dos pollos enteros, que produjeron un taponamiento fenomenal de esa colectora, al punto de salir los líquidos a la superficie por la presión que recibían, con todas las consecuencias que son de imaginar.

Pero bien, ese es sólo un caso, que si bien sirve para ingresar a una ampliación del tema, apenas constituye lo que podría denominarse como la punta del iceberg, ya que abajo se esconde toda una realidad que es muy demostrativa del desinterés que algunos tienen por el resto de la comunidad. Vayamos al grano, pues según el decir de quienes conocen por estar en directa relación con la solución de los problemas que se originan, en las cloacas se encuentra carbón, de algunos que lo arrojan luego de hacer un asado y limpiar el asador; o bien pañales, como así también otros elementos de uso femenino. Trapos, restos de madera, vidrios, maderas, papeles. En fin, todo es absolutamente posible, y en gran parte de los casos, cuando se trata de elementos de cierta magnitud, es cuando se producen las obturaciones que demandan la presencia de móviles y personal de la empresa de aguas, los que seguramente usted verá muchas veces en diversos lugares de la planta urbana.

Demás está decir; y nos apresuramos a decirlo, que absolutamente ninguna clase de estos elementos, por más pequeños que sean, deben ser arrojados al interior de las cloacas, un sistema que está concebido exclusivamente para materiales líquidos o degradables, es decir, desechos que pueden deslizarse por el interior de los colectores, que incluso llegan a determinadas estaciones que tienen la tarea de solucionar los desniveles, ayudando al deslizamiento con destino final en la planta depuradora.

Es cierto que esta nota tiene la intención de llegar hacia la irresponsabilidad de alguna gente que comete esta clase de hechos, pero también de reflejar una realidad que es hoy bastante común tanto en este caso como en otros parecidos. Citamos al comienzo el tránsito, que nos muestra diariamente como algunos que no respetan semáforos, andaniveles de paso, ni velocidades, ponen en riesgo a todo el conjunto. Pues bien, con las cloacas sucede lo mismo.

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