Los vecinos reclaman que la empresa municipal aporte una solución definitiva al problema. A los olores nauseabundos se suma la presencia de moscas que constituyen un peligro para la salud pública.
Testimonio
Gladys Maldonado, que vive hace más de tres décadas en el lugar, se quejó también de que, cuando llueve con intensidad, el interior de su vivienda se inunda, con los riesgos que ello conlleva. Si bien admitió que en varias ocasiones tanto ella como su esposo y un grupo de vecinos plantearon la inquietud a las autoridades de la Sociedad de Fomento y que a su vez éstas la hicieron llegar a los responsables de OSSE, se quejó porque el problema no se soluciona definitivamente. En otro orden, lamentó que haya gente inescrupulosa que arroja basura en las calles, la que, al no estar debidamente embolsada, no es levantada por los empleados de la empresa que se ocupa de la recolección domiciliaria de residuos.
Comentá la nota