Clínica Pergamino, pilar de la salud de la ciudad, celebró ayer sus 75 años

En la ceremonia recrearon parte de la historia del sanatorio y destacaron el rol al que los centros de este tipo están convocados de cara al futuro. El doctor Tomás Ramella rindió un tributo a los trece médicos fundadores. Reconocieron al personal que cumplió 30 años de servicio.
Ayer a la mañana en el auditorio de la Clínica Pergamino se desarrolló el acto de conmemoración del 75° aniversario de la fundación de ese centro de salud. Luego de la misa celebrada por el padre Tomás Lowry de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, el acto fue guiado por las palabras de Diego Parra, gerente de la Clínica Pergamino, que luego de dar lectura a las salutaciones institucionales recibidas dio paso a la intervención de cada orador.

El primero en hacer sus reflexiones fue el doctor Héctor Vazzano, presidente de la Federación de Clínicas de la provincia de Buenos Aires (Fecliba). “Para mí es una responsabilidad poder estar para compartir este aniversario y acercar el recuerdo de la Federación de Clínicas que acaba de cumplir 55 años”, expresó y se mostró honrado por cuanto “la Clínica Pergamino fue pionera en la fundación de Fecliba.

“Es una responsabilidad reconocer a establecimientos que bregan por la salud en la provincia de Buenos Aires, establecimientos líderes como la Clínica Pergamino con la pro actividad que caracteriza su gestión”, destacó Vazzano y valoró que “siempre trabajen con la mirada puesta hacia adelante, pensando en la gente.

“Cuando a través de nuestros recursos nos preocupamos por la salud, no lo hacemos en la búsqueda de un rédito económico, priorizamos la salud de la gente y lo hemos demostrado a través de todas las instituciones miembros de la Federación de Clínicas”, refirió el presidente de la entidad que agrupa a los sanatorios que funcionan en el territorio bonaerense.

En este sentido, apuntó que “desde la entidad estamos haciendo esfuerzos por gestionar establecimientos de salud y estamos apostando a la capacitación de recursos humanos, algo que es fundamental porque no puede existir un establecimiento en salud sin recursos humanos capacitados y actualizados.

“Estamos muy seguros que la Clínica Pergamino va a participar de lo que estamos haciendo respecto de la calidad, porque tenemos que demostrarle a la gente que puede sentirse segura cuando concurre a un establecimiento para atender su salud”, agregó, recordando el valor que tiene para el sistema sanitario contar con “establecimientos forjados sobre la base del esfuerzo y la inversión”.

“Lo que se invierte en nuestros establecimientos no surge de paraísos fiscales, sino del esfuerzo de quienes decidieron invertir en cuidar la salud”, planteó el titular de Fecliba, reiterando el sentirse orgulloso de estar presente en el acto de celebración del 75 aniversario de la Clínica Pergamino, una entidad “pionera de Fecliba”.

Finalizado su discurso, Héctor Vazzano hizo entrega de una plaqueta recordatoria que fue recibida y agradecida por el doctor Julio Ramella, director médico de la Clínica Pergamino.

El presente y el futuro

En nombre del directorio de la Clínica Pergamino las palabras fueron del doctor Dagoberto Friguglietti. “Transcurrieron nada menos que 75 años, un largo período durante el cual conocimos el éxito que sirvió para estimularnos y el fracaso que nos dio la oportunidad de crecer. Tiempo durante el cual la empresa estuvo siempre sostenida, cuidada y protegida por el mismo acervo societario. Tan particular historia hace que casi no encontremos antecedentes en nuestra zona geográfica, y mucho menos en nuestra ciudad, lo cual le asigna un valor distintivo indiscutible.

“Durante todos esos años distintas motivaciones sirvieron de aliento para obtener sucesivas mejoras. Nos propusimos y logramos dar un salto en jerarquía y complejidad prestacional empujados por el estudio, la pasión, la ciencia y la técnica, motorizado por un clima interno propenso al desarrollo y a favor del progreso, acompañando el camino de centros de reconocida trayectoria, siempre atendiendo la demanda social de la ciudad y la región, cuidando celosamente nuestros recursos en un marco de ética y prudencia, sin descuidar la necesaria formación humanística y consolidando los lazos con la comunidad”.

En este punto, el doctor Friguglietti hizo referencia a la historia y manifestó la gratitud “para con todos aquellos que desde la misma fundación aportaron lo suyo, durante estos 75 años”.

“Clínica Pergamino S.A. cuenta hoy con 95 socios, 183 miembros entre su personal, 151 médicos que trabajan dentro de la institución o en relación directa”, detalló y mencionó que “una estadística sintetiza parcialmente el esfuerzo entablado contra la enfermedad, el dolor o la muerte y a favor de la vida. Por tanto creemos lícito sentir satisfacción por pertenecer a esta gran casa que nos cobija, permite nuestra realización y nos hace partícipes de su identidad”.

Con la mirada puesta en el futuro, en otro tramo de su discurso planteó algunos interrogantes y trazó varios lineamientos. “Será prioritario meditar incansablemente sobre la necesidad de acompañar los cambios de paradigmas y pensar en una organización centrada no sólo en el producto o el servicio, sino más bien en las necesidades de los pacientes y usuarios. Una empresa abierta al aprendizaje, flexible y con vocación de servir, que pueda realizar mejoras continuas en sus procesos y en sus relaciones, llevar adelante acciones correctas para adaptarse a los cambios, que tenga habilidades sociales para conectarse y enfocarse con sus clientes internos, externos, y con los socios estratégicos. Se requerirá contar con autoconciencia, conocimiento cabal del estado de la empresa a través de la observación de limitaciones y posibilidades; conocimiento de sus áreas de control, influencia y de no control para manejar situaciones cambiantes; motivación para alcanzar las metas previstas; empatía para entender y satisfacer las necesidades de los demás. Una empresa capaz de enraizar y transmitir nuevos valores a partir de los vínculos”, dijo.

En otro tramo de su intervención resaltó la importancia de los valores: “Toda empresa que se vacía de valores termina pagando costos sociales enormes. Trabajar con valores es complejo, necesario, y posible. Los valores son necesarios para producir cambios a favor del progreso, y son posibles porque muchos seguimos creyendo en ellos”.

Con la impronta de trabajar por la excelencia, el doctor Friguglietti apuntó la necesidad de “servir al bien común desempeñando una función social en una comunidad solidaria. Si pensamos seguir creciendo, como es de esperar, los métodos instintivos de gestión deben ceder paso a otros cada vez más profesionalizados, con un criterio inspirado en la planificación y el control del crecimiento a través de la aplicación de más y mejores métodos estratégicos de gestión para enfrentarnos a las nuevas circunstancias”.

Sobre el final de su discurso, el profesional refirió que “siempre estaremos obligados a continuar incorporando equipamiento biotecnológico acorde a la modernidad y conocimientos médicos de avanzada.

“Quiera Dios podamos seguir el derrotero de quienes nos precedieron y cumplir con nuestros propios sueños. A El le pedimos nos otorgue fortaleza, humildad y vocación. A El le agradecemos ser nuestro sostén”, concluyó.

La historia

El último discurso de la ceremonia fue el del doctor Tomás “Masín” Ramella, quien hizo un recorrido por la historia del sanatorio.

“Estoy ocupando esta tribuna no por mis dotes de orador, que nunca tuve, sino porque soy el más viejo y me encomendaron hacer un resumen de la evolución de nuestro sanatorio”, expresó y recordó que “la Clínica Pergamino fue inaugurada el 13 de junio de 1936 por 13 médicos emprendedores que creían que a Pergamino le faltaba una clínica en donde internar y tratar a sus enfermos.

“Así fue como ese 13 de junio se concretó la inauguración. Estaba en Bartolomé Mitre 267, y casualmente tenía 13 camas”, recordó y con un tono de broma señaló que “fueron 13 médicos, 13 camas y un 13 de junio; no nos fue tan mal con el 13”.

“El señor Juan José Toia fue gerente, hacía unos meses que estaba en la preparación de la sociedad y llegó a jubilarse en el sanatorio”, refirió.

“Bruno y Oberti llegaron muy pronto, y fueron dos grandes valores de la Clínica. Yo iba acompañando a papá de pantalones cortos, o a lo mejor sería que mi madre me adosaba a papá para sacarme de encima.

“Recuerdo que luego de la puerta se pasaba a un hall grande que, puerta de por medio, terminaba en una sala que seguramente había sido el comedor de la casa y que se usaba como quirófano. Alrededor del hall estaban las habitaciones para los enfermos. Terminada la parte construida había un patio con césped, donde yo jugaba, mientras papá trabajaba”, recreó en un mensaje cargado de historia.

“Así fue como el trabajo tesonero de trece médicos pudo inaugurar este edificio en el que estamos ahora un 4 de julio de 1943”, recordó y mencionó a los trece profesionales que gestaron el establecimiento.

“Los trece médicos fundadores fueron Alfonso Alvarez Vicente, Luciano Becerra, Edmundo Cantore, Luis de la Puente, José Derisi, Luis Farías, José Gutiérrez, Héctor Médici,Vicente Molinari, José Napolitano, Armando Pereyra Duarte, Tomás Ramella y Pedro Zini”, dijo, como corolario de su relato que lo tuvo en parte como observador y en otros como protagonista.

Placas y reconocimientos

Luego de sus palabras, junto a su hijo, el doctor Julio César Ramella, descubrieron una placa alusiva al 75º aniversario.

Sobre el final de la ceremonia se mencionó la nómina del personal que tuvo asistencia perfecta durante el último año y entre ellos se sorteó un viaje a Mendoza para dos personas. La ganadora fue la señora Haydée Busarello.

También se hizo entrega de una medalla a la enfermera Elda Lezcano, en reconocimiento a sus treinta años de labor en la Clínica Pergamino.

Finalmente se compartió un brindis de camaradería entre los presentes, resaltando lo que los 75 años de la Clínica Pergamino significan para la historia de la salud de la ciudad.

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