La marcha de los jóvenes terminó en tragedia. Los familiares de la víctima acusan a los Carabineros. Tras los incidentes, el presidente Sebastián Piñera llamó al diálogo.
La absurda muerte de un joven de 14 años ensombreció el conflicto educativo en Chile. Manuel Gutiérrez Reinoso recibió un balazo en el pecho ayer a la madrugada, mientras observaba una manifestación estudiantil en la región metropolitana de Santiago, de la que ni siquiera participaba. Su hermano y otros testigos presenciales denunciaron que el disparo mortal salió de un patrullero policial. Carabineros negó cualquier responsabilidad y descartó realizar una investigación interna.
Luego del asesinato, el presidente Sebastián Piñera convocó a un diálogo con los estudiantes para terminar con el “clima de guerra”, pero evitó mencionar directamente a Gutiérrez.
El proyectil que los expertos del Servicio Médico Legal extraigan del cuerpo del joven será clave para que la Fiscalía determine quién lo mató. Por lo pronto, su hermano Gerson relató a los medios que él y Manuel se dirigían a un puente cerca de su casa en Macul para mirar desde allí un corte en la autopista. En ese momento, “apareció un carro de policía en dirección sur y comenzó a disparar; disparó tres veces, y uno de los tiros le llegó al pecho a mi hermano y lo tumbó al suelo”. Gerson es minusválido e iba en su silla de ruedas. “Vi a un carabinero disparando desde el automóvil. Disparó hacia la gente. Mi hermano me dijo: ‘Me dieron’. Se sacó la mano ensangrentada del pecho y tenía un orificio. Traté de animarlo y él me decía: ‘Tranquilo, hermano, voy a salir de ésta’”, contó.
En nombre de Carabineros, el general Sergio Gajardo negó toda culpa. “Descarto de plano la participación de Carabineros, al menos, disparando armas de fuego contra un menor en las circunstancias que hemos conocido. Por ahora, no hay investigación interna”, manifestó. Pese a que varios testigos coincidieron con el relato de Gerson, fuentes de la institución policial insinuaron que Gutiérrez habría sido víctima de un ajuste de cuentas o de un enfrentamiento entre bandas barriales.
La muerte del joven puede marcar un punto de quiebre en el enfrentamiento del gobierno con los estudiantes. Después del episodio, Piñera convocó formalmente a una mesa de diálogo. El llamado fue bien recibido por los docentes y las federaciones universitarias lo discutirán en las próximas horas. “El país ya ha conocido y sufrido demasiada violencia, demasiada destrucción y demasiado dolor. Llegó el momento de reaccionar y de juntarnos en torno a una mesa en un clima de paz”, dijo Piñera. Sin embargo, el mandatario no pronunció el nombre de Gutiérrez, un mártir por accidente en el conflicto que despierta los peores fantasmas de Chile.

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