Las entidades que funcionan en la ciudad no disponen de un lugar apartado y habitualmente tampoco otorgan privacidad a las personas que retiran dinero. En la mayoría de los casos los pagos se hacen a la vista de quienes están formando fila a la espera de ser atendidos.
Tanto los bancos privados como los oficiales carecen de un lugar apartado y habitualmente tampoco disponen medidas que permitan preservar la intimidad y garantizar la seguridad de la gente que cobra sumas importantes.
Los repetidos casos de salideras bancarias que existieron en la zona bancaria juninense permiten suponer que fueron cometidos por personas que conocían con certeza el movimiento de sus víctimas.
En ese sentido, y dadas las características del funcionamiento de las instituciones crediticias, la clientela queda muy expuesta frente a quienes hacen “inteligencia” para pasar los datos de la operatoria.
Predisposición y decisión
La reiteración de las salideras bancarias, un modo de robo que se extendió en todo el territorio nacional y que alcanzó enorme difusión con el caso de Carolina Píparo, causó enorme conmoción en la sociedad.
Sin embargo, más allá de la repercusión que ahora alcanzaron estos delitos en los medios de comunicación, y que tiene su correlato en el ámbito legislativo local, nacional y provincial, sólo se requiere de sentido común para brindar seguridad a los usuarios.
Con predisposición por parte de los cajeros y funcionarios de las entidades y decisión de los bancos para aplicar medidas de protección esenciales, la gente quedaría definitivamente protegida de los ladrones.
Separar a cada cliente del resto de la gente cuando se dirige a la caja a hacer sus operaciones, con la colocación de una división que asegure privacidad, impediría que todos los que forman para ser atendidos conozcan los movimientos que se realizan.
Además, habilitar un lugar especial para realizar operaciones con altas sumas de dinero, como hipotecas o gestiones inmobiliarias, garantizaría reserva y seguridad para la clientela de los bancos.
Muchos proyectos, pero…
La Cámara de Diputados bonaerense, urgida por los acontecimientos, aprobó diez proyectos opositores con eje en "salideras" y bancos, que apuntan más a las formas que al fondo de la cuestión.
Los principales bloques opositores lograron hacer avanzar diez proyectos impulsados desde esos espacios vinculados a temas de seguridad y que apuntan, en su mayoría, a atender el fenómeno de las "salideras" bancarias.
La batería de proyectos, que ahora será girada al Senado para su análisis, fue aprobada en el marco de un acuerdo entre el oficialismo y los bloques opositores, por el que se sancionaron otras ocho iniciativas sobre justicia y seguridad enviadas por el gobierno de Daniel Scioli.
Con todo, el acuerdo no implicó la ausencia de críticas: desde los diferentes bloques volvió a cues-tionarse la eficacia de las medidas propuestas por el Ejecutivo y se reclamó que la gestión de Daniel Scioli exija más fondos para esa área al Gobierno nacional.
Pese a las críticas, y en virtud del acuerdo alcanzado en reuniones previas, los 18 proyectos de seguridad fueron aprobados por unanimidad, incluso con el voto favorable de los legisladores de la Coalición Cívica que habían negado apoyo a las leyes del Ejecutivo en el Senado.
De esa manera, y dos meses después de la salidera bancaria sufrida por Carolina Píparo, ocho de los quince proyectos de ley girados por el gobierno de Scioli a la Legislatura como primera reacción ante ese episodio se convirtieron en ley.
Las iniciativas contemplan la destrucción de armas de fuego y municiones a disposición de organismos judiciales y la utilización de filmaciones de cámaras de seguridad y llamados al 911 como prueba en caso de delitos.
Además, la batería incluye una serie de procedimientos administrativos, como la prórroga para la reade-cuación de juzgados y la creación de nuevos cargos y reparticiones judiciales.
El síndrome de las salideras
Pero en el marco del acuerdo de cambio de apoyos, los bloques opositores en Diputados lograron concretar una importante cosecha de proyectos aprobados que, en conjunto, envían una fuerte señal en el marco de esta discusión.
Es que las iniciativas impulsadas refieren, en su mayoría, a medidas para combatir las "salideras" bancarias, un dato que contrasta con el contenido de las iniciativas enviadas por Scioli y criticadas desde esas bancadas por "inocuas".
El paquete incluye proyectos para crear una Subsecretaría de Seguridad Bancaria, para exigir a los bancos el cumplimiento de medidas de seguridad dispuestas por el Central, para colocar detectores de metales en las entidades y para adecuar el sector de cajas de manera tal de dotar de privacidad a quienes deban retirar dinero.
Entre los proyectos que fueron aprobados y enviados al Senado figuran uno para establecer auditorías técnicas anuales de parte de la Policía Científica a los elementos de trabajo de la Bonaerense como chalecos y armas y otro para modificar la Ley de Seguridad Pública de manera tal de establecer que el Gobernador deba presentar anualmente en la Legislatura un plan de combate contra el delito.


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