Claves y sugerencias para armar una mesa navideña más saludable

Se estima que la cena de Navidad quintuplica la cantidad de calorías de una comida común. Trucos para evitar excesos y riesgos.

Porciones moderadas, más alimentos naturales, entradas en las que abunden las verduras, platos chicos para la mesa de dulces y agua saborizada para alternar con el consumo de alcohol en noches que suelen ser calurosas. Estos son algunos de los consejos que brindan los nutricionistas frente a la inminencia de las fiestas de fin de año, que suelen convertirse en un dolor de cabeza para aquellos que están preocupados por la vida sana y por mantener la figura ante la cercanía del verano.

Un dato objetivo sirve para darse una idea de lo que representa, por ejemplo, la tradicional cena de navidad. Mientras los especialistas recomiendan que una cena común no implique la ingesta de más de 600 calorías, la cena navideña quintuplica esa cifra: sólo una porción de pionono suma 470.

Carolina Schiaffino, nutricionista juninense, afirmó que no hay que perder de vista que diciembre es un mes que reúne el estrés del cierre laboral, boletines y fiestas de fin de año, en un marco de mucho calor como el comienzo de verano.

También se suma la celebración de la Navidad y Año Nuevo, con platos que responden a tradiciones del hemisferio norte, donde es invierno, y por lo general los menús combinan alimentos hipercalóricos y alcohol.

Recomendaciones

Para la especialista local, algunas recomendaciones pueden ser: disfrutar las fiestas desde lo afectivo y espiritual, dejando la comida en segundo plano; tener en cuenta que la variedad estimula el consumo, por lo tanto si se quieren probar diferentes comidas es recomendable servir en un solo plato pequeñas porciones para controlar las cantidades; no saltear comidas, ya que predispone a que la cena sea la comida más importante cuando en realidad debería ser la más liviana.

“Debemos recordar beber mucho líquido, en lo posible sin azúcar, ya que el calor, las comidas calóricas y el alcohol predisponen a la deshidratación”, advirtió.

En este sentido, la experta llamó a reemplazar los clásicos de las fiestas por versiones más livianas como puede ser: vitel toné light (con peceto hervido con caldo, cortado en finas rebanadas, salsa diet de queso crema 0%, mostaza, mayonesa light, atún al agua y vinagre todo procesado. Decorar con pepinillos y huevo o perejil); lengua a la vinagreta light: lengua hervida, pelada y en fetas, con salsa diet: perejil, morrones de colores, cebolla y huevo duro todo picadito, sal, vinagre y un aderezo light en reemplazo de aceite; copa de kanikama: palta, tomate cherry, palmitos y kanikama (o en reemplazo camarones o atún) con salsa diet: mayonesa light, ketchup y jugo de limón; ensalada con roquefort: apio, manzana verde, palmitos, roquefort mezclado con queso untable 0% y opcional con una mariposa de nuez; ensalada de champignon: champignones frescos o en lata, rúcula o espinaca cruda, queso en hebras light y tomates secos hidratados en agua caliente y un chorrito de vino blanco; postre borracho diet: vainillas remojadas en almíbar light (de alguna lata de frutas diet con un chorrito de coñac), servidas en capas con un postre de leche diet de cajita preparado con leche descremada (vainilla, chocolate o dulce de leche); tiramisú diet: vainillas embebidas en café con sucralosa (edulcorante) servidas en capas con queso crema 0% y claras batidas, saborizado con canela, cacao amargo, café instantáneo y ralladuras de limón o naranja; ensalada de frutas: frutas de estación combinadas con alguna lata diet (cóctel, pera, ananá, durazno) para utilizar su almíbar. Se puede agregar jugo en polvo diet de naranja o jugo exprimido natural.

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