Clausuran el Carrefour de Avellaneda por contaminar el Riachuelo

Inspectores de ACUMAR penalizaron a la empresa por arrojar efluentes sin el tratamiento necesario después de analizar muestras de agua. Ya tenían aviso desde la semana pasada. El operativo se dio en el momento en que la presidenta en su discurso de Lanús pidió por mejoras en el Riachuelo-Matanza. Permanece la clausura por lo menos hasta mañana.
Dentro del Plan de saneamiento integral que lleva a cabo la ACUMAR (Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo) llevó a cabo la clausura de la sucursal Avellaneda de la empresa Carrefour por arrojar líquidos al curso de agua sin el debido tratamiento que se exige a las industrias y empresas asentadas en las márgenes.

Los inspectores llegaron al lugar el martes pasado en el instante en que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se aprestaba a dar su discurso en un acto de gestión en Lanús, en el que instó a colaborar para el saneamiento de la cuenca. Ya en la sede avellanedense determinaron que la empresa todavía no cumplía con los requisitos necesarios fijados por el Plan de Reconversión Industrial, por lo cual se determinó que la empresa deberá adecuar sus instalaciones a las normas mínimas para evitar contaminar las aguas.

Desde diciembre del año pasado que INC S.A. Carrefour figura en la lista de “Agentes Contaminantes” que deben presentar su plan de reconversión industrial para evitar seguir con la contaminación del lugar.

Una fuente vinculada a la empresa contó a LA TERCERA que Carrefour “ya había recibido un aviso la semana pasada, por lo que ya estaban avisados de que si no hacían nada, se les venía la clausura”.

“Como toda empresa para funcionar a la vera del Riachuelo, la ley le exige que cuente con una planta de tratamiento. Carrefour tiene la suya, pero decidió hace tiempo achicar gastos, por lo que se le dejó de pagar a una empresa tercerizada que venía primero todos los días para hacer mantenimiento de la planta, pero que con el correr del tiempo fueron llegando sólo un par de veces por semana hasta dejar de venir completamente”, señaló. Según dijeron, las muestras obtenidas de los líquidos que la empresa vierte directamente al Riachuelo con las que venía trabajando ACUMAR desde hace ya un par de semanas, contienen elementos que “superan los estándares máximos de contaminación permitidos por el organismo”. “El aviso ya estaba, sólo faltó que se cumpla el plazo y que la presidenta pida por la cuenca”, señalaron a este medio. Fue entonces que el martes pasado a eso de las 15, referentes de Acumar acompañados por efectivos de Prefectura y Gendarmería, procedieron a labrar el acta de clausura de la sede de Avellaneda de Pavón al 200. Estará cerrado por lo menos hasta el día de mañana, con efectivos de seguridad custodiando el ingreso. La orden de Acumar aclara que la clausura se levanta “sólo si Carrefour regulariza la situación en el control de los piletones de tratamiento de líquidos, o se deberá incrementar el pago de un seguro ambiental a modo de multa que ya fue labrado.

Una de las empresas en la mira de la Justicia

La firma Carrefour -de capitales originarios franceses cuya mayoría accionaria fue adquirida por Chile- es una de las empresas que figuran en los Tribunales Federales de Quilmes, como una de las que más desobedecen a la Justicia en cuanto a reglas contra la contaminación. En junio de este año, se le impuso un embargo por no cumplir con la orden de desalojo impuesta por el Juez Federal Luis Armella para despejar los terrenos por los cuales pasará el “camino de la sirga”, una obra fundamental para el saneamiento, por lo que el hipermercado tuvo que dejar libres los 35 metros desde el margen del río establecidos por el artículo 2369 del Código Civil, que ordena a los propietarios y ocupantes de zonas limítrofes al Riachuelo dejar liberada la zona a lo largo de toda la Cuenca Matanza-Riachuelo.

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