Según explicaron Maximiliano Molina y Ana Vidal, “nuestra casa está hecha bajo los principios de la Construcción Natural, que busca producir edificaciones que respeten el medio ambiente. En este sentido, se propicia el uso de tierra cruda, conocida también como adobe, para la realización de los muros de las paredes, los cuales han demostrado ser de gran aislación térmica y acústica, además de altamente durables”, explicaron.
Asimismo manifestaron que en su caso particular “la obra cuenta con base de hormigón y columnas que sostienen el techo en la forma de estructura independiente. Posee además plano hecho por arquitecto y aprobado en colegio correspondiente”, sostuvieron Molina y Vidal.
No obstante su obra no ha sido aprobada por la Secretaría de Obras Públicas del Municipio debido a que la tierra cruda o adobe no se encuentra entre los materiales explícitamente incluidos en el código de planeamiento urbano de la localidad.
Ante esto consideran que “la decisión municipal resulta particularmente contradictoria, dado que por resolución del Honorable Concejo Deliberante, Tornquist se declaró municipio Ecológico, además de haber ordenado recientemente la reconstrucción de los ranchos del fortín Pavón, hechos en barro y destinados a uso turístico. Asimismo, porque el código de planeamiento afirma que pueden utilizarse sistemas de construcción “Tradicional”, y el adobe constituye parte central de las tradiciones culturales y arquitectónicas de esta zona, con varias obras en zona rural y urbana aún en pie”, sentenciaron los propietarios.
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