Pocos minutos después de las ocho de la mañana, cuando aún era de noche en Río Gallegos y la sensación térmica oscilaba en los 12 grados bajo cero, Claudia Báez y Cristina Medina se convirtieron en las primeras mujeres de la Argentina en contraer matrimonio, tras la reciente promulgación de la ley nacional que estipula el casamiento de personas del mismo sexo.
Caleta Olivia (agencia)
La kinesióloga Claudia Beatriz Báez (40) y la profesora de gimnasia Cristina Irma Medina (39), sellaron ayer el primer matrimonio de Santa Cruz y del país entre mujeres, ya que el viernes se habían casado otras tres parejas conformadas por hombres. Ambas estaban divorciadas; Claudia tiene dos hijos y el mayor fue uno de los testigos, junto a las madres de las dos.
La ceremonia que se realizó en el Registro Civil de la capital santacruceña y tuvo trascendencia internacional, se efectuó con la asistencia de un importante número de miembros de la organización de la Unión por la Diversidad Sexual Patagónica (UDISPA) de la cual la pareja forma parte.
Además participó el titular de la delegación local del INADI, Isaías Alvarez, quien celebró la unión entre las dos mujeres, como así también la representante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia, Mónica Balsanery.
Autoridades del Registro Civil precisaron a la Agencia de Noticias Austral que han solicitado fecha para celebrar matrimonio en los próximos meses tres parejas de hombres de Río Gallegos y una de la localidad cordillerana de Río Turbio.
“PARA SIEMPRE”
En la pequeña sala del Registro Civil no hubo cambios de protocolo en relación a las uniones tradicionales de parejas y, en ese marco, la directora provincial del Registro, Adriana Nieto López, fue la que rompió el nerviosismo de familiares y contrayentes al dar la bienvenida formal.
Tras ello, dio lectura al acta indicando que “por las facultades que la ley me otorga vengo a celebrar este acto. Estamos todos reunidos para el matrimonio en virtud de esta Ley 26.618 de Claudia y Cristina”.
Luego, y ante los flashes de los reporteros gráficos que no se detenían de inmortalizar el momento, la juez expresó que “celebramos lo más importante en la vida de un ser humano, que es el amor en este acto. El matrimonio que damos inicio va a quedar registrado en este libro de actas a perpetuidad en nuestro Registro Civil”, y pidió a las contrayentes “un matrimonio para siempre”.
DOS ESPOSAS
Posteriormente les pidió que se pusieran de pie y mencionó sus nombres para el consentimiento del matrimonio, con una fórmula de rigor: “Claudia Beatriz Báez acepta por esposa a Cistina Irma Medina” y viceversa.
Con el “sí acepto” de ambas contrayentes, la directora del Registro Civil les dijo: “con las facultades que la ley me otorga las declaro unidas en matrimonio. Pueden darse un beso o un abrazo”. En ese momento la sala estalló en aplausos.
Durante la colocación de las alianzas, Claudia expresó que “en el nombre de la ley civil y ante la ley de Dios también, te desposo a vos Cristina, para hacerte mi esposa y para hacerte feliz”.
Por su parte, Cristina garantizó que “en nombre de la ley civil y de Dios y ante toda esta gente, prometo amarte y respetarte. Como siempre digo: con vida o castigo, sólo quiero tenerla conmigo”. Con un fuerte aplauso la ceremonia finalizó con la solicitud de la juez que “sean felices y que sea para siempre”.
La flamante pareja agradeció a las autoridades y a sus amigos, pero Cristina hizo hincapié en reconocer a las madres de ambas y a sus hijos por su apoyo.
Asimismo, Claudia dijo sentirse sorprendida por se protagonista de este acto “tan importante para nosotras y para la sociedad. Queda demostrado una vez más que con el amor se puede y nosotras vamos a vivir nuestro amor en la legalidad. Estamos integradas a la sociedad porque nos recibieron bien, pero a partir de hoy vamos a caminar con la frente alta y limpia. Esto nos hace ser ciudadanas libres y demostrar a la sociedad que podemos integrarnos bien”.
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