Claudia Bernazza: «Todos los temas son nuestros temas»

Claudia Bernazza, ex diputada nacional por el kirchnerismo y actualmente a cargo de la Dirección Nacional de Fomento del Monotributo Social del Ministerio de Desarrollo de la Nación, disertó el martes en Bolívar sobre la participación de la mujer en política, convocada por el grupo Mujeres con Cristina. La charla se desarrolló en Zoom, con una buena concurrencia de mujeres.
Bernazza es ingeniera agrónoma (UNLP), maestra normal superior (DGCyE), Magister en Ciencias Sociales con orientación en Educación (FLACSO) y Doctora en Ciencias Sociales (FLACSO, Argentina).

Desde el año 2005 coordina los Equipos por el Proyecto Nacional.

La presentación de su conferencia estuvo a cargo a Graciela Sagardoy y Marianela Zanassi, quienes integran los equipos técnicos que trabajan por la candidatura de Bali Bucca intendente. También estuvo presente el diputado provincial José Bucca.

En la conferencia de prensa previa a su disertación, Bernazza fue acompañada por Marcela Grieco y Edith Díaz, del grupo Mujeres con Cristina:

¿Cuál es el rol de la mujer en política, si es que tiene algún rol especial? En estos años, especialmente en Latinoamérica estamos viendo que la mujer no está para acompañar al hombre, sino para trabajar a su par.

-Yo vengo como una militante política, a acompañar a muchas compañeras que están haciendo política desde hace mucho o recién comenzando. Justamente para darnos fuerza en estos que estamos haciendo, y que a veces hacemos con mucha culpa. Los mandatos culturales son muy fuertes, y a pesar de los grandes avances en materia de participación femenina en política, somos las que en determinada hora tenemos que pensar quién hace de comer en casa, quién cuida los niños. Todavía el rol doméstico no se ha democratizado. Por eso es tan importante que quienes militamos, cada tanto nos reunamos, para recordarnos a nosotras mismas que somos muy necesarias en política, qué cosas conviene tener en cuenta a la hora de participar en política, como trabajar la relación con el poder: muchas veces la mujer toma la actividad política como un servicio. Está bien, es muy generosa a la hora de hacer política, y muy autoexigencia. Pero también es importante que la mujer no quede relegada a la hora de la disputa del poder.

La ex diputada recordó que hasta hace pocos años, en el plano político a la mujer se la dejaba "sólo en la acción social o en temas culturales o educativos. Por suerte, ahora esto está cambiando". Y agregó que a las mujeres kirchneristas que hoy viven un tiempo de protagonismo en el escenario político nacional, les despierta "un gran entusiasmo" tener que defender la candidatura de Cristina Fernández a presidenta.

¿La mujer, en política, aporta una cosa diferente a lo que aporta el hombre, por ser mujer?

-Lo que sucedía es que estábamos subrepresen-tadas. No sólo en el plano económico y laboral, sino en el político y sobre todo dirigencial. Al estar sub representadas, hay temas de agenda que en general son propios del género. Por mandato cultural y por nuestro rol histórico, nosotras estamos preocupadas por la equidad y la inclusión. No porque seamos mejores ni más buenas, sino por cultura: nos hemos ocupado siempre de los enfermos, de los niños, etcétera. Obviamente, además hay temas referidos a salud sexual y reproductiva y otros referidos a la violencia doméstica, donde como víctimas tenemos mucho que decir y mucho que aportar.

Seguramente, en una charla como esta habrá de tu parte mucho de arenga a las concurrentes. Muchas veces a la propia mujer le cuesta salir del rol doméstico y de su papel de acompañamiento del hombre. ¿Qué resorte tocás para que ellas asuman su protagonismo político?

-Yo apelo a mi experiencia personal. A mis propias culpas a la hora de salir a hacer política, a mis propios tironeos a la hora de dejar mi casa. Ahí creo que las mujeres nos encontramos y nos entendemos, y frente a eso, lo que todas hacemos es ir mostrándonos entre nosotras, aprendiendo unas de otras, de las estrategias que nos hemos dado para generar un equilibrio entre la casa y la vida política. Cuestiones que los varones no se pregunta, y en realidad deberían preguntárselo tanto como nosotras.

Y por otro lado, trato de que determinados mitos se puedan romper. Por ejemplo, el que dice que la mujer en política debe dedicarse a determinados temas. Todos los temas son nuestros temas; que la violencia de género es un tema de mujeres nada más, cuando en realidad también es de los varones, en tanto victimarios, porque tienen más fuerza física o el poder del dinero. Otra cosa es que tratamos de resolver esto de que a la hora de salir de su casa, la mujer en general suele volver a reincidir en pedir cursos de capacitación en cocina, en bordado o en habilidades domésticas, con lo cual lo que hace es fortalecer su rol doméstico. Entonces tratamos de mostrar que nosotras también podemos ocuparnos de la economía, de la macroeconomía, con la ingeniería, con las obras de una ciudad.

¿Y qué devolución recibís de las mujeres?

-La mejor. Se despierta el indio de todas. A la mujer, en general, le gusta muchísimo la calle, los temas públicos. Nuestras abuelas lo resolvían yendo a la parroquia, o se dedicaban a Caritas, mientras el varón de la casa discutía cuestiones políticas en el bar o en el comité. Siempre la mujer encontró alguna vuelta para dedicarse a los temas públicos. Lo que estamos haciendo ahora es blanquear una vocación ancestral de la mujer, que es preocuparse por los temas sociales y los temas de todos.

Por último, Bernazza enumeró que los ejemplos exitosos de mujeres protagonistas de la política que rigen el camino de las nuevas militantes, son Cristina Fernández, Alicia Kirchner, Débora Giorgi, Nilda Garré y Milagro Sala, entre algunas más.

"Que la mujer ocupe

el tercer lugar,

es una trampa del machismo"

"Tiene que llegar un momento en el que la mitad de los dirigentes políticos de este país y la mitad de los dirigentes empresariales, sean mujeres. Pero para que eso ocurra, tendremos que haber muchas que lo recordemos en forma constante, y que incluso llegado el caso hagamos las presentaciones judiciales si vemos un problema de inequidad", sostuvo Bernazza en un pasaje de la conferencia de prensa. Y agregó que en Séptima y Octava secciones electorales, "el problema es que son tres los cargos que se eligen". De esos tres, "hay dos, en general, que son elegibles. Por lo tanto, tal como prevén reglamentaciones de la ley de cupo a nivel nacional, el primer o el segundo lugar debería ser para una mujer. Nos ponen en el tercero, y esto es una trampa: que la mujer ocupe el tercer lugar en la lista de senadores de la Séptima sección electoral, es una trampa del machismo, que sigue adentro de nuestra cabezas".

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