Claudel y Barrault todavía siguen conversando

Por: Ernesto Schoo.

Como todos los veranos desde 1972, el pasado 25 de junio se reanudaron en el castillo de Brangues, en el Delfinado, los Rencontres de Brangues, que conmemoran la vida y la obra de Paul Claudel (1868-1955), el poeta y dramaturgo francés que en esa mansión de campo vivió, murió y fue sepultado.

Este año, la celebración está dedicada a evocar la honda amistad que unió a Claudel con su compatriota, el actor Jean-Louis Barrault, cuyo centenario se celebrará el próximo 8 de septiembre. Claudel, recordemos, es autor de La anunciación a María , El zapato de raso y, sobre todo, Partición de m ediodía, que fue un gran triunfo de Barrault como director y actor.

"El estaba por cumplir 69 años, yo tenía 27 -escribió Barrault-. Yo había estrenado Numancia de Cervantes y él me llamó de inmediato, quiso conocerme". Jean-Louis era el niño terrible del teatro francés de los años treinta: debutó como director con una versión de Mientras agonizo , la novela de William Faulkner. "Había un niño que había visto y aprendido mucho, que se encontró frente a un niño que había visto y aprendido mucho." Así describe Claudel aquel primer encuentro, el inicio de una relación que era (lo señala Armelle Hétiot en Le Figaro del 26 de junio último) "una fraternidad, una admiración recíproca, un entendimiento moral y estético".

De aquel primer encuentro se trató precisamente en el comienzo de los Rencontres de este año. Las jornadas fueron creadas por los herederos de Claudel y presididas por Barrault hasta su muerte. Son auspiciadas por la pequeña ciudad de Brangues (honrada con el título de Village de la Littérature ); por el Teatro Nacional Popular de Villeurbanne, por la Escuela Nacional Superior de las Artes y las Técnicas del Teatro, con sede en Lyon, y por France Culture.

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Para el joven Barrault, cuyo padre murió en la Primera Guerra Mundial, Claudel no fue el único padre sustituto. También lo fueron Charles Dullin, gran maestro de actores, que le confió las primeras puestas en su teatro del Atelier, y Etienne Decroux, el mimo que enseñó a Barrault esa técnica de actuación. Se ha creado en París una Asociación del Centenario, presidida por el industrial Pierre Bergé, quien donó 50.000 euros. En cambio, el Ministerio de Cultura de Francia no participará de la celebración. Eric Favre, actual presidente de los Encuentros de Brangues, ha declarado: "Es necesario que Brangues se convierta en un Centro Cultural de Encuentros y sea dotado en consecuencia". Casi dan ganas de aconsejarle que se informe acerca de nuestra Villa Ocampo, la cual, además, funciona el año entero.

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