Unos 250 alumnos de la escuela primaria rural, ubicada en plena zona de chacras a 15 kilómetros de esta capital, en el paraje El Juncal, estuvieron sin clases a raíz de la interrupción en la provisión de agua potable por parte de un prestador que tres veces por semana la transportaba en un camión cisterna para consumo en el establecimiento.
Sin embargo, ayer por la tarde se informó desde Educación que se había restituido el servicio y que hoy volverá la actividad normalmente a la escuela.
Ayer, los docentes de la escuela cumplieron horario en la puerta de la delegación regional del Ministerio de Educación, situada en la avenida Francisco de Viedma Nº 57, en la costanera viedmense. Allí, con sillas y mesas, permanecieron a la espera de respuestas para ellos y sus alumnos, que por la falta de agua no pudieron concurrir a tomar clases.
En el lugar los acompañó también el secretario general de la seccional local de la Unter, Paolo Etchepareborda, quien repudió la "irresponsabilidad" del gobierno al no cumplir con los pagos para garantizar las clases hasta fin de año.
Por su parte, Roggiani indicó que en julio último se concluyó la obra de la red de agua en la escuela, pero resta la concreción de unos cinco metros de cañerías, desde la escuela hasta la calle, lo que no demandaría más de 5.000 pesos. Sin embargo, esa obra no se realizó y durante estos meses, el camión cisterna debió continuar asistiendo a la institución para llenar los tanques del lugar.
"El hombre, hay que aclararlo, nunca había cortado el servicio a pesar de que hubo otros atrasos, ya que tiene hijos y nietos en esta escuela y una relación afectiva con la institución, pero ahora ya se superó todo lo previsto y teme que no le paguen", afirmó la directora. Por este motivo, se interrumpió la provisión y, sin agua potable, ni docentes ni alumnos pueden permanecer en el lugar.
Además, este no es el primer inconveniente en estos últimos tiempos, ya que la semana pasada también se suspendieron las clases debido al corte del servicio de transporte escolar.
Los docentes habían decidido cumplir horario en la delegación regional, para visibilizar el problema, que de otra forma quedaría confinado a la zona de chacras y sin que la comunidad de la capital provincial tome conocimiento de la gravedad de la situación. Al establecimiento asisten unos 250 alumnos divididos en ambos turnos.
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