Un claro triunfo para los cartoneros

En audiencia pública, las cooperativas que reciclan el material seco recibieron apoyo unánime vecinal.
El Gobierno de la Ciudad se comprometió a rea­lizar un tercer borrador del pliego de la recolec­ción de basura, con las recomen­daciones obtenidas en la audien­cia pública que se realizó el martes pasado en el teatro Sarmiento. La principal modificación, que fue vista como un triunfo por parte de los recuperadores urbanos, consis­te en que las cooperativas de car­toneros se harán cargo formal­mente de los residuos reciclables.

El modelo que se pondrá en marcha entonces incluye la sepa­ración domiciliaria de residuos en secos y húmedos, la instalación de contenedores en toda la Ciudad y la recolección diferenciada de hú­medos y secos, con la participa­ción -aunque resta definir en qué dimensión- de las cooperativas de cartoneros. El costo del contrato, a precios de hoy, se estima en unos 1.400 millones de pesos anuales.

La versión final del nuevo con­trato, licitación mediante, comen­zaría a regir en agosto de 2011, me­ses antes de que termine la gestión de Macri. El PRO piensa convocar a un concurso público de precios para formalizar una contratación directa hasta que se adjudique la li­citación, ya que el último contrato de recolección venció en febrero y ahora rige una prórroga hasta el 19 de agosto. En forma paralela, ante el reclamo de vecinos, el Ministerio de Espacio Público está licitando la recolección en tres barrios (Liniers, Mataderos y Villa Luro) donde aho­ra presta servicio el Ente de Higiene Urbana estatal. Este contrato tam­bién será por un año y la zona lue­go se integrará a una de las que se­rán adjudicadas.

De los 63 expositores que par­ticiparon de la audiencia pública, hubo un apoyo unánime para que las cooperativas de cartoneros se encargaran del reciclado de los re­siduos secos en calidad de servi­cio social. "Es un momento histó­rico. El Ceibo y otras cooperativas hoy son modelo a pesar de la poca ayuda recibida por el gobierno de Macri", subrayó Cristina Lescano, presidenta de El Ceibo, con sede en Palermo.

Alicia Montoya, de la coope­rativa El Álamo, fue más allá y re­chazó de plano el rol de los con­tenedores plásticos en el sistema, priorizando la recolección "puerta a puerta": "El servicio personaliza­do de reciclado que dan los car­toneros no sólo favorece al medio ambiente y al presupuesto de los porteños, además genera la inclu­sión de miles de familias". "Sí a los recuperadores, no a los contene­dores", sostuvo Sergio Sánchez, de la cooperativa El Amanecer de los Cartoneros. Respecto a las or­ganizaciones ambientalistas hubo críticas por su ausencia. "Algunos ambientalistas rentados se perdie­ron la audiencia por estar de cope­tín por Estocolmo", expresó Juan Grabois, del Movimiento de Traba­jadores Excluidos (MTE), la mayor organización cartonera que se en­frentó en otras audiencias con la ONG Greenpeace porque esta úl­tima consideraba marginal su tra­bajo de reciclado. Por el lado de las empresas, los únicos que to­maron la palabra fueron los voce­ros del Grupo Pescarmona, quie­nes remarcaron la necesidad de una "buena política de contene­dores" y la importancia de la parti­cipación de los cartoneros en la re­cuperación de los materiales secos. El resto de las empresas del sector (Aesa, Nittida, Cliba e Integra) se bajaron a último momento, o reco­nocieron la labor de las cooperati­vas, entre ellas IBM y Natura.

También hubo advertencias. Lescano afirmó que "no se puede dar lugar a cooperativas fantasmas que pretenden utilizar las conquis­tas cartoneras de manera cliente­lar", y aclaró: "Las cooperativas no reúnen a 5.000 integrantes, como contabiliza el Gobierno de la Ciu­dad, sino a 20 mil y si esto no se corrige, va a ser un problema".

También participaron legisla­dores de la oposición, el defensor adjunto del Pueblo, Atilio Alime­na, y la presidenta de la Fundación Confianza Pública, Graciela Ocaña, quien se refirió a los mecanismos de transparencia y anticorrupción en las licitaciones y brindó suge­rencias. "El éxito de un nuevo sis­tema de recolección está en la se­paración de origen. Por eso, debe haber incentivos para los vecinos como reducciones en el pago de ABL", señaló. El cierre quedó a car­go del ministro Santilli, quien sos­tuvo que "todos los aportes han sido enriquecedores tanto desde lo técnico como desde lo humano", y a la vez agregó: "Esperamos poder generar el mejor pliego de recolec­ción de la historia".

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