Godoy Cruz fue el anfitrión del foro Plataforma de Ciudades donde la participación ciudadana fue un eje central. Videos: las medidas que aplican extranjeros.
“Es una red que hemos creado con la alcaldía de Peñalolen (Santiago de Chile), Montevideo (Uruguay), La Paz (Bolivia) , Barcelona (España) y Medellín (Colombia). Intercambiamos proyectos de seguridad ciudadana entre todos los municipios, experiencias buenas y malas y con realidades distintas”, expresó Alfredo Cornejo, intendente de Godoy Cruz.
Se trata del programa Plataforma de Ciudades, impulsado por la diputación de Barcelona, quien financia el proyecto. Este foro de ciudades de más de 200 mil habitantes comparte y analiza la experiencia de cada lugar en busca de mejorar los mecanismos de seguridad ciudadana, destacando el rol que cumplen los municipios por ser quienes tienen contacto más cercano con la ciudadanía.
Plan estratégico en Peñalolén (Chile)
Uno de los expositores fue el alcalde de Peñalolén, en Santiago de Chile, quien habló sobre los mecanismos que utilizaron para bajar el delito en esa localidad.
“La seguridad ciudadana es un derecho básico y por ello hemos invertido mucho tiempo y recursos. Nuestra estrategia se ha basado en cuatro pilares: la prevención en jóvenes en riesgo, la participación ciudadana, la recuperación y análisis de información para geolocalización de las zonas conflictivas separadas por tipos de delitos y uns estrategia comunicacional donde procuramos que el vecino se entere de los resultados de su denuncia”, aseguro Claudio Orrego, alcalde.
Esta alcaldía hizo especial hincapié en lograr la participación ciudadana tanto en la planificación urbana como en la denuncia de los delitos. Sobre esa base creó mapas de zonas conflictivas según el tipo de delito para saber qué problemática atacar zona por zona.
“Hemos dejado instalada una demanda en la sociedad, no sólo una oferta. Hoy ya no depende de la voluntad política del alcalde sino de una comunidad que va a demandar seguridad a este alcalde o a cualquiera que venga. Hemos bajado de 44% de victimización en 2004 a 23% en el 2009 y petendemos bajar a 20”, aseguró Orrego.
La educación, clave en Medellín
El caso de Medellín, que supo ser la ciudad más peligrosa del mundo, la solución apuntó a la educación.
“A partir de 2004 se hizo hincapié en la educación. Se crearon colegios de calidad, grandes estructuras y parques educativos. Se creó un programa llamado "Fuerza Joven" para chicos de 7 a 14 años y otro para chicos de 14 a 26 llamado "Delinquir no paga". Hoy el 36 por ciento del presupuesto municipal se destina a educación y tenemos claro que la convivencia es seguridad”, aseguró Laura Escovar, consultora de la Agencia Internacional de Medellín.
En el año 1991, esa ciudad tenía una tasa de 381 homicidios por cada 100 mil habitantes y, fruto de la implementación de políticas municipales sumado al control del Estado, bajaron a 24 en el 2008.
“Hoy en Medellín estamos recuperando la credibilidad del mundo, hemos recuperado la confianza. Del miedo pasamos a la esperanza y de la esperanza a la confianza”, dijo la colombiana.
Desde el miércoles y hasta el viernes, los representantes que participan de la Plataforma de Ciudades compartieron éxitos y fracasos de sus ciudades con el solo fin de potenciar experiencias para combatir el delito desde una mirada multicausal.
“No se puede combatir el flagelo de la inseguridad sin la participación de los vecinos. Por su puesto que tiene una pata policial y judicial, pero sin participación no hay una solución a este problema”, concluyó Cornejo.

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