La Ciudad incuba talento y tecnología

Por: Francisco Cabrera.

Los programas que buscan promover el desarrollo económico de un país o una región, forman parte del eje central de una buena gestión de gobierno. En este sentido, es interesante analizar como la creación de las llamadas incubadoras de empresas se destaca, debido a que son la forma más representativa de generar un ecosistema que sirve de apoyo a emprendedores, y fomenta la creación de nuevas iniciativas empresariales.

El desarrollo económico de una Ciudad tiene por objetivo la generación de riqueza y, por tanto, tracciona una serie de beneficios como la creación de puestos de trabajo, la reducción de la pobreza, la estabilidad económica, la sustentabilidad productiva y el crecimiento de las exportaciones.

Para cumplir con este objetivo se utilizan esencialmente tres estrategias: La primera es la estrategia predominante, implica la atracción de inversión y se enfoca en la inducción de grandes empresas para instalar sus operaciones en la región. Los canales para lograr este interés pasan por la generación de incentivos económicos, otros no financieros (selección y/o capacitación de RRHH) o ventajas competitivas (clima, calidad de vida).

La segunda es la promoción del crecimiento y retención de las empresas ya existentes. Ésta apunta a mantener a las empresas operando en la zona donde surgieron, y generar las condiciones necesarias para que expandan sus actividades. En general, esta estrategia utiliza los mismos incentivos que la anterior.

La tercera es la promoción del emprendedorismo a través de la incubación de empresas. Al ayudar a los emprendedores a vencer sus dificultades, se fomenta la generación de nuevos negocios sustentables.

En el mundo el número de incubadoras tuvo un crecimiento explosivo, a tal punto que durante la segunda mitad de la década de los 90 se creaba en los Estados Unidos una incubadora cada semana. Actualmente el número se ha estabilizado en alrededor de 1.000 organizaciones, que van desde las orientadas a la alta tecnología hasta incubadoras municipales destinadas a fomentar la actividad económica de zonas deprimidas.

Según la National Small Bussiness Administration de los Estados Unidos, al cabo de 3 años, la tasa de éxito para negocios incubados oscila entre el 75 y el 80%, frente al 20 o 25% que reportan los nuevos negocios no incubados.

Por otra parte, datos de la Comisión Europea indican que el 80% de las empresas innovadoras europeas cierran antes de completar un año, mientras que este número desciende al 20% cuando se trata de empresas instaladas en incubadoras. Después de cinco años, la tasa de supervivencia promedio de los emprendimientos que nacieron y se desarrollaron en los centros de empresas e innovación es de alrededor de 89% superior a la media europea que no alcanza el 50%, para las empresas que se crearon sin ningún tipo de asistencia; luego de diez años la tasa de éxito sigue superando el 80%

¿Qué son los programas de incubadoras de empresas? ¿Que hacen?

Por definición, una incubadora es un programa de asistencia empresarial que provee a los emprendedores asesoría especial y, cuando se requiere, sirve también de nexo hacia otros sistemas de apoyo o recursos (Ej. financieros, experiencia).

Desde el Gobierno porteño, el Ministerio de Desarrollo Económico cuenta con dos programas de Incubación orientados a empresas de base creativa y de base tecnológica. Por que lo que nos interesa potenciar es la red de emprendimientos y empresas que caracterizan al perfil productivo de la Ciudad, es decir, talento, alto valora agregado e innovación.

A su vez, en ambos casos trabajamos con una red de entidades especializadas e intermedias, que no sólo otorgan más transparencia al sistema de selección de empresas sino que nos permiten un efecto multiplicador. Ya se han realizado varias ediciones exitosas de estos programas y nosotros los hemos continuado en versiones mejoradas, convirtiéndolo así en una política con continuidad.

Buenos Aires es la Ciudad de la creatividad, de las ideas, de la innovación, y por eso creemos que incubar talento y tecnología debe ser una política de estado, ya que es la puerta para entrar al mundo, posicionarnos como la mejor opción a nivel regional y competir con los grandes. Eso, en definitiva, es desarrollo económico.

Comentá la nota