Lo afirmó Rodríguez Larreta como posibilidad de mejorar el servicio y tener un control más activo sobre la red.
Con respecto al control de los subtes, en forma directa en un futuro o a través de un concesionario como es hasta ahora, Larreta advirtió: “El Estado debe tener una actitud de control más activa, Hasta ahora ha sido muy relajada ”, en obvia alusión al kirchnerismo, y se lamentó por el estado actual de las formaciones. “Hay mucho por mejorar, hemos tenido miles de denuncias, y una de las principales quejas es la inseguridad. Esperamos tener el apoyo de los bloques opositores en la Legislatura para poder concretar el traspaso. Estamos en la búsqueda de consenso” finalizó. El proyecto de ley para que el Gobierno de la Ciudad se haga cargo de la red, actualmente manejado por la empresa Metrovías, será enviado la próxima semana a la Legislatura.
En lo que hace a la empresa concesionaria perteneciente al grupo Roggio, en mayo, días antes de que le fuera entregado el manejo del Sarmiento (en manos de los hermanos Cirigliano hasta la tragedia de Once) el Gobierno nacional la había denunciado por contratos fraudulentos entregados a terceros ante la Comisión Nacional de Valores (CNV). Según la denuncia, Metrovías estaría cobrando un canon de publicidad irrisorio en favor de Metronec, una empresa que terceriza la publicidad del subte y que sería también propiedad de Roggio. Además, Metrovías jugó, ya avanzado el conflicto del traspaso del subte, a favor de la Nación e impulsando en declaraciones explícitas al Gobierno porteño a que se haga cargo del servicio. Esto explicaría la posibilidad de que Sbase, la empresa de subterráneos del Estado porteño, pudiera absorber su control.
Por otra parte, ayer Macri personalmente se reunió con legisladores del PRO y de la oposición para sondear un entendimiento a cuenta de los problemas que deberá enfrentar cuando el subte pase a su administración.
El encuentro estuvo dirigido también a serenar a la propia tropa , ya que el jefe de Gobierno se lanzó con el anuncio de aceptar el traspaso sin haberlo comunicado antes a sus diputados, lo que había generado cierto desconcierto e incluso enojo entre ellos, cuando se enteraron de la novedad por televisión. En ese momento, las quejas llovieron sobre Rodríguez Larreta cuando intentó calmarlos.


Comentá la nota