La operación sirve además para reabrir el mercado para provincias o empresas locales
Se trata de un título a repagar en 5 años que rendirá a sus tenedores una tasa del 9,95% nominal anual y pagará intereses con frecuencia semestral.
Los operadores y analistas coinciden en destacar que la operación reabre el mercado voluntario de deuda internacional para un emisor local tras un semestre de abstinencia.
Los últimos emisores locales que lograron seducir a inversores del exterior habían sido la compañía Transener (había emitido US$ 150 millones al 9,75% anual a 10 años en agosto) y la provincia de Buenos Aires, que se financió también en dólares a 5 años pero pagando un interés del 10,875% anual en julio.
La lectura que realizan toma en consideración básicamente que el bono porteño recibió propuestas de compra por un monto 2,5 veces superior al que salió a ofertar, "lo que confirma que en el mundo hay liquidez y apetito por buenos créditos que además ofrecen una renta atractiva", evaluó Juan Bruchou, presidente del Citi, una de las entidades que comandaron la colocación.
Bruchou, que además se ocupó de promocionar la emisión del bono en Nueva York y Londres (se emitió con ley de esa jurisdicción) la semana anterior, destacó a LA NACION además que debe verse esta colocación "como una oportunidad de mercado para las provincias o empresas argentinas que están buscando fondos a más plazo para invertir" y valoró la decisión de la Ciudad de postergar la emisión la semana anterior porque "le permitió bajar el costo", ya que las ofertas recibidas en un sondeo previo superaban el 10% anual.
"Es una colocación que logró muy buena recepción entre los inversores institucionales. Hay que tener en cuenta que se podía suscribir desde un mínimo de US$ 200.000", apuntó por su parte Gonzalo Vallejos, director de banca de inversión de Puente Hnos., que también actuó como emisor.
Quienes podrían sacar provecho de esta situación son empresas locales o provincias como Neuquén, Córdoba y Buenos Aires, que estaban a la espera de una oportunidad.
Para el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, la emisión "muestra que el mercado ha confiado plenamente en la política económica de la actual gestión de la Ciudad". En este sentido recordó que la última vez que el distrito había accedido a los mercados internacionales de crédito, en marzo de 2010, había captado una cifra similar a la actual (US$ 475 millones) a igual plazo pero pagando una tasa del 12,5% anual.
La colocación del bono estuvo a cargo de un sindicato liderado por el Citi y del que también formaron parte los bancos Macro, Barclays y BTG, de Brasil. La estructura de ventas redituó: el 40% de las compras tuvieron origen en EE.UU.; una porción similar en Europa y Asia, y el 20% restante se repartió en la región, con fondos brasileños y chilenos a la cabeza..

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