Los dueños de TBA tienen parte del negocio de los decodificadores de la TV digital. Sospechosos encuentros en Necochea.
Según pudo saber Hoy, Mariotto y Claudio Cirigliano tendrían una estrecha relación personal, al punto que cada vez que el vicegobernador va a Necochea, visita la lujosa casa que tiene el polémico empresario en el barrio privado Médanos. La última vez que el vicegobernador estuvo en esa localidad fue el 7 de enero, durante la celebración del festival infantil. “Antes del festival, Mariotto estuvo reunido con Cirigliano en el barrio Médanos. También pasó por esa casa el vicepresidente Amado Boudou”, le dijo a Hoy un importante dirigente político del mencionado municipio bonaerense. Y agregó: “Durante 2011, Mariotto estuvo en Necochea unas siete veces”.
Durante su última visita a la mencionada localidad, Mariotto también estuvo reunido con el intendente local, Horacio Tellechea, autoridades del Instituto Cultural de la Provincia y el jefe comunal de Lobería, Hugo Rodríguez. Tellechea responde políticamente al operador kirchnerista Roberto Porcaro, uno de los pocos sobrevivientes del denominado radicalismo K que, según distintas fuentes consultadas por este diario, es quien conduce realmente el municipio.
Decodificadores
En los últimos dos años, Mariotto fue un férreo impulsor de la TV digital y por eso encabezó numerosos actos públicos donde entregó decodificadores, muchos de ellos fabricados por Cirigliano. Es más, una de las primeras medidas que adoptó cuando asumió como vicegobernador fue dar de baja el servicio de la TV por cable en el Senado, para instalar la TV digital. Además, su sucesor en la Afsca -Santiago Aragón- le responde políticamente.
Los Cirigliano accedieron al negocio de los decodificadores a través de la empresa Corporate Corp (en los papeles, identificados como Cometrans), la compañía de tecnología del grupo, que integró una unión transitoria de empresas (UTE) junto con Ayex, New Tronic, Infobizz y Structure Inteligente. Cada una realizó una parte del proyecto: Corporate Corp, la fabricación del producto, mientras que las demás se encargaron del diseño y la elaboración del software.
Por una licitación a la que convocó el Ministerio de Planificación Federal en 2009, esta UTE recibió 330 mil de un total de 1,2 millones de decodificadores que encargó la Casa Rosada. Las empresas recibieron a cambio 160 millones de pesos. Los demás grupos de empresas que partciparon fueron Coradir (de Luis Coradi, empresario de San Luis), con 500.000; y Adimra (que agrupó a Microtroll, Zoitron, TRB e Inarci), con 400.000.
Según la página en internet del programa, se entregaron 947.548 en todo el país (500 mil sólo en la provincia de Buenos Aires), es decir, el 80,3 por ciento de los 1.180.000 planificados. Inicialmente, el programa preveía distribuir la totalidad de los conversores a fines de 2010, objetivo que no pudo cumplirse.
Relaciones de dos amigos del poder
Sergio Claudio Cirigliano (46) y su hermano mayor, Mario Francisco (50), conducen uno de los grupos empresarios que más crecieron gracias al amparo del poder kirchnerista. Socios comerciales, ambos son herederos de la línea de colectivos que transformaron en un conglomerado de empresas y se reparten los roles según su carácter.
Dicen sus allegados que Mario es el encargado de las operaciones comerciales y Claudio, el de las conexiones políticas. Ellos conducen, entre otras empresas, el Grupo Plaza, cuyos colectivos brindan un deficiente servicio en el trayecto Buenos Aires-La Plata y reciben millonarios subsidios. A su vez, Claudio también es titular de Yaniel SA, dedicada a la cría de ganado. Y posee una inversora, Invercla Inversora SA, y la empresa dedicada a transacciones inmobiliarias Ibancor. Mario, por su parte, es titular de Travel Shop SA, una compañía de marketing. Ambos figuran en la nómina de socios de la inversora BC Austral.





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