La quema de estos documentos habría ocurrido dos días después de la tragedia de Once. Por otro lado, el ex secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi aseguró que el motorman "no pudo frenar por algún impedimento físico o psíquico en su salud”.
Los oficiales del juzgado de Claudio Bonadío llegaron este mediodía a la fábrica de Emprendimientos Ferroviarios S.A., ubicada en General Savio 2750, donde hasta la tragedia se fabricaban los coches "doble piso" y se refaccionaban los vagones Toshiba eléctricos como los que circulan habitualmente en el Mitre y el Sarmiento, los ramales que administraba TBA hasta diez días atrás.
Según lograron documentar los trabajadores de la fábrica, los directivos de TBA prendieron fuego al equivalente de varias habitaciones llenas de papeles, donde había datos clave sobre subsidios, multas, fallas técnicas, uso de fondos, personal y contactos entre la empresa y el Gobierno. Todo fue incendiado en la caldera de la fábrica y parte de la documentación -casi toda arruinada- permanece en el foso debajo de esa caldera.
Claudio Cirigliano, dueño de TBA y del grupo Plaza, fue detenido anoche por orden del juez Bonadío por "intentar obstruir en la causa" a raíz de la desaparición de documentos que investigaban los peritos contables. Eso motivó a los obreros a dar a conocer el material y denunciar la destrucción de pruebas, que podría incriminar en forma más firme a los Cirigliano.
Según un comunicado que distribuyó esta mañana TBA a modo de descargo ante la detención de su jefe máximo, los documentos fueron trasladados de su ubicación original cuando el Gobierno rescindió las concesiones de los ramales Mitre y Sarmiento, porque el edificio ya no pertenecía a la empresa. Pero el descargo no dice nada sobre papeles quemados en EMFER, que ahora la Justicia deberá rescatar de las cenizas.
SCHIAVI RESPONSABILIZÓ AL MAQUINISTA
El ex secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi culpó hoy al maquinista Marcos Córdoba por la tragedia ferroviaria de Once y aseguró que el motorman "no pudo frenar por algún impedimento físico o psíquico en su salud”.
El ex funcionario sostuvo que esa "es la única hipótesis realmente cierta y verosímil" y hasta recordó que hubo "un informe médico forense que encontró indicios de posible actividad epiléptica" en el motorman.
Schiavi defendió su gestión al frente de la Secretaría al señalar que cumplió "cabalmente" con sus deberes y deslindó responsabilidades personales en el control del concesionario que correspondía, indicó, a "otras instancias administrativas".


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