La Circunvalación encierra peligros fatales que ya se cobraron dos vidas

Su intersección con Carlos Ayala es uno de los puntos más trágicos: en 14 días dos motociclistas fallecieron en accidentes de tránsito
La avenida Gendarmería Nacional, más conocida como "la Circunvalación", se ha convertido con el tiempo en una de las arterias más recorridas y transitadas de la ciudad. Sirviendo como vía rápida y de acceso y egreso a diferentes y numerosos barrios, a diario es circulada por cientos de motos, autos, camionetas, camiones y colectivos. La superpoblación de esta importante calle, hace que circular por la misma sea por momentos, en extremo peligroso. Cruces sin semáforo, altas velocidades e incluso obstáculos como baches y divisiones mal ubicadas, son algunos de los casos más resonantes. En los últimos catorce días dos motociclistas fallecieron en accidentes de tránsito que tuvieron lugar en exactamente la misma esquina: Circunvalación y Carlos Ayala.

El primero de estos dos sucesos se registró el 23 de noviembre, cuando un ciclista murió en el acto tras ser embestido por una moto. El último hecho trágico fue el 6 de este mes, que tuvo como víctima fatal un policía de 25 años que falleció tras impactar contra el alumbrado público mientras conducía su motocicleta. Se trataba de un funcionario policial del Comando Especial de Patrulla Urbana que se encontraba franco de servicio.

Heterogéneo

Uno de los aspectos más notables y peligrosos de la Circunvalación es lo heterogéneo de su tráfico. En ella confluyen tanto ciclistas como motociclistas y conductores de vehículos de todas las categorías, incluso camiones de carga. La gran cantidad de vehículos pesados la transitan hacen que el tránsito sea aún más peligroso para quienes se desplazan en motos y bicicletas. Incluso, con frecuencia se ven peatones cruzar la avenida Gendarmería Nacional, muchas veces corriendo y sin respetar los cruces con semáforos.

La falta de semáforos en ciertas esquinas clave, como la intersección con Sargento Cabral, es uno de los temas de mayor importancia. Los dos accidentes fatales que fueron registrados ocurrieron en una esquina sin semáforo y por demás transitada: la de Carlos Ayala. Sólo algunas esquinas, como la de Trinidad González y las avenidas Italia y Néstor Kirchner, cuentan con este indispensable elemento de seguridad.

Las altas velocidades que se generan en esta avenida suman un componente peligroso al tráfico diario. Es común ver vehículos de gran y pequeño porte superar ampliamente las velocidades máximas establecidas, en una conducta que parece repetirse en todas las avenidas rápidas de la ciudad.

Mal ubicados

Algunos elementos, como canteros divisorios mal ubicados, provocan ciertas maniobras arriesgadas por parte de los conductores. Tal es el caso del que se emplaza en la intersección de la Circunvalación y avenida Italia. Allí, quienes quieren subir a Gendarmería Nacional y vienen circulando por la de menor importancia, deben hacer un arriesgado rulo y volver en contra mano para sortear el cantero divisorio, que se extiende varios metros a partir de la línea de giro. Quienes desconocen este elemento mal ubicado, corren el riesgo de embestirlo en la marcha, sobre todo durante la noche, cuando no es fácil divisarlo. Esta clase de maniobras deben repetirse en varias esquinas. También los baches y los desperfectos en el asfalto, que por tramos presenta desniveles, completan el escenario.

Años atrás, y según informes presentados por la Dirección de Tránsito de la Municipalidad, la avenida Circunvalación era una de las que más accidentes fatales acumulaba. En el año 2009 se registraron cuatro muertes allí, siendo desde entonces la avenida más peligrosa de la ciudad.

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