Circula casi un 40% menos de patrulleros

En 2009 había alrededor de 80. Hoy, poco más de 50 y muchos de ellos presentan un desgaste muy importante. Además, estarían al límite con el consumo de combustible. * Ya tendrían que estar funcionando 33 camionetas 0km, pero no habrían salido a la calle por trabas burocráticas. Siete están en una concesionaria local.
¿Recorte presupuestario en la emergencia económica? ¿Resultado de la evidente interna entre cristinistas y sciolistas? ¿Desidia y falta de ejecución? Cada una de estas cuestiones de manera aislada, o todas conjugadas, pueden incidir directamente en la vida cotidiana de los bahienses. Y en un tema tan álgido como demandante de soluciones: la inseguridad.

Nuestra ciudad, hoy, sufre un incremento en el índice delictivo, o al menos en la violencia de los hechos. El atraco a un matrimonio del centro para saquear una joyería o el disparo que recibió una comerciante de Loma Paraguaya en medio de un robo son dos muestras contundentes de la realidad que afrontamos, que no es cercana a la del Gran Buenos Aires, pero tampoco tan lejana.

Y mientras este contexto transcurre, con declaraciones políticas que resuenan pero poco aportan, la prevención policial no sólo no suma, sino que resta.

A contramano del crecimiento urbano, Bahía Blanca tiene casi un 40% menos de patrulleros en circulación, si se compara la cifra con 2009. De los 80 coches y camionetas oficiales que recorrían las distintas cuadrículas durante la primera parte de la gestión del exjefe departamental Abel Maggi, poco más de 50 lo hacen en la actualidad.

Pero hay más agravantes: del total de la flota, más de la mitad, por tiempo y tipo de uso y kilómetros recorridos (superior a los 150 mil) está desgastada. Los talleres policiales de la calle Brickman al 1800 no dan abasto.

Y el combustible tampoco abunda. Nadie lo confirma oficialmente, pero hay quienes comentan por lo bajo, incluso desde adentro de la fuerza, que se hacen más paradas fijas para evitar las recorridas permanentes y, de esa manera, no gastar la nafta y el gasoil destinados diariamente a los rodados.

Incluso la semana pasada, en jurisdicción de la comisaría Segunda, dicen que a un móvil se le acabó la reserva en plena persecución de delincuentes, aunque las autoridades policiales lo desmintieron y adjudicaron ese percance a un problema técnico de la bomba inyectora del coche.

"No hay ninguna disposición (para achicar gastos). Las paradas fijas se hacen para procurar la identificación de personas, a fin de determinar si existen pedidos de paradero o captura o secuestro en el caso de los vehículos", advirtió el comisario mayor Gustavo Maldonado, actual jefe de la policía regional.

De todas maneras, reconoció el uniformado que existe una disminución en la cantidad de patrulleros en tránsito, que hay no menos de diez siniestrados --a la espera de una resolución de los seguros correspondientes-- o rotos y que existen otros 19 dados de baja, de los cuales 8 ya fueron enviados a La Plata para someterlos a compactación.

"Lo ideal sería volver al número que teníamos en 2009, que eran unos 80 vehículos entre autos y camionetas. Hoy la necesidad es de camionetas, por una cuestión de practicidad, porque si vas a un accidente y tenés que secuestrar una moto, no la podés cargar en un auto", afirmó Maldonado.

Si bien las 30 motos incorporadas ayudan, no tienen la misma operatividad que las unidades de cuatro ruedas.

El año pasado, el entonces intendente en ejercicio Cristian Breitenstein y el ministro de Justicia y Seguridad provincial, Ricardo Casal, firmaron un convenio para la adquisición de 33 patrulleros (todas camionetas Ford Ranger), que supuestamente iban a estar operativos en febrero último. Ninguno está en la calle. ¿Por qué? Sería por falta de recursos, aunque también por cuestiones burocráticas.

Siete de esas unidades están listas para su uso, patentadas a nombre de la Municipalidad, en la concesionaria oficial de la avenida Colón 845, aunque falta un detalle: deben ser blindadas.

Al parecer, hay una sola empresa en la Provincia --afincada en el Conurbano-- que se dedica a esa tarea y da turnos a muy largo plazo. Y Bahía está en la amarga espera.

Andrés Castillo, flamante subsecretario de Seguridad comunal, prefirió ser moderado y no imponer calificativos a la situación imperante, aunque dejó en claro que los principales responsables tienen asiento en La Plata y no en Alsina 65.

"Nosotros tenemos a cargo un número importante de patrulleros, que ronda los 40, aunque es variable. Nos hacemos cargo del combustible, lubricantes y repuestos. Trabajamos codo a codo con la policía y tratamos de colaborar lo más que se pueda, pero esto no deja de ser competencia provincial", advirtió.

Se le preguntó si escasea el combustible para los móviles. "Es para consultarlo al ministerio de Seguridad. La Municipalidad no les llena el tanque a los vehículos, colabora", respondió Castillo.

Para las unidades más nuevas, la policía recibe entre 10 y 15 litros de nafta diaria --según el tipo de vehículo--, cantidad que para algunos recorridos se considera exigua.

"Hay un problema extra con esto: cuando un coche se rompe, no carga combustible ese día, pero el vehículo de la cuadrícula contigua, que debe cubrir su zona, no recibe el doble de la carga", explicó otro efectivo de calle.

De Lopes para acá. La primera colaboración municipal con la Provincia para el abastecimiento de patrulleros se registró durante la intendencia de Rodolfo Lopes.

Allá por 2004, el luego destituido jefe comunal firmó un convenio con el entonces gobernador Felipe Solá, para otorgar combustible y repuestos a los vehículos más antiguos.

En 2010 se inició el denominado Plan de Fortalecimiento Logístico: desde el gobierno de Daniel Scioli se giraba dinero a los municipios para comprar patrulleros. De esa manera, Bahía pudo adquirir 10 camionetas Ford Ranger (dos fueron cedidas a la Patrulla Rural) y 12 automóviles Volkswagen Voyage.

Un año después se firmó la segunda etapa del programa, que prevé la obtención de las 33 camionetas que aún se esperan.

Pocos y maltrechos. La semana pasada, una camioneta de una seccional local, con problemas mecánicos, ingresó cuatro veces en el taller durante una misma noche de servicio.

"Los móviles están muy baqueteados, tenemos roturas diarias y, para colmo, nos da la sensación de que los services no les dan la cobertura ideal", confesó un comisario que prefirió el anonimato.

El mismo vocero también reconoció que la mayoría de los choferes no está capacitado para esa función, teniendo en cuenta la pericia que demanda manejar en emergencias. Y, a su vez, conspira el estado de las calles, en particular en la periferia.

Los patrulleros locales recorren a diario unos 200 kilómetros, con lo cual suman no menos de 70 mil al año, siempre a través de una exigencia mayor a la de cualquier otro rodado urbano.

En la actualidad, de los poco más de 50 que circulan, 10 tienen siete años de uso y otros 20 son modelo 2009. Apenas 20 vehículos pueden ser considerados relativamente nuevos, ya que presentan una utilidad de un año.

Caja chica. Entre la decena de vehículos "parados", hay dos coches de una comisaría que deben cambiar el radiador, aunque el repuesto tiene un costo de 2.000 pesos, que debería ser cubierto con la caja chica de la seccional. Sin embargo, por ese concepto --también destinado al mantenimiento de la dependencia, limpieza e insumos-- las seccionales reciben no más de 2.300 pesos cada 60 o 90 días.

Interna que no cicatriza

A principios de agosto pasado, el intendente interino Gustavo Bevilacqua --alineado políticamente con el gobierno nacional-- dio a conocer su intención de incorporar a sectores clave de la seguridad ciudadana a fuerzas federales, como Gendarmería o Prefectura.

Fue luego de recibir un rechazo absoluto al pedido de más fondos provinciales para el área, realizado en La Plata ante el ministro Ricardo Casal.

En ese marco, Bevilacqua fue quien dejó en claro la interna. Dijo que la Provincia "no está bien económicamente" y que la comuna se encuentra virtualmente "al límite" con los recursos destinados a la policía bonaerense, tras remarcar que se los manda Cristina.

"La Municipalidad aportó 4 millones de pesos en el primer semestre de 2012, con fondos que provienen de Nación. Hemos invertido mucho en seguridad y el dinero se va mayoritariamente en arreglo y mantenimiento de los patrulleros", aseguró.

Desde el ministerio de Justicia y Seguridad bonaerense, en cambio, recurrieron al mapa del delito para marcarle al intendente que la estadística bahiense no creció.

"De todas maneras yo, como intendente, no puedo estar explicando cuestiones estadísticas", replicó Bevilacqua, preocupado por la virulencia delictiva.

Cada vez que aborda el tema públicamente, el jefe comunal lo hace en tono crítico. De hecho, esta semana afirmó que la inseguridad directamente afectó la calidad de vida de los bahienses.

Dotación actual

12 Volkswagen Voyage (modelos 2011)

10 Ford Ranger (2011)

10 Ford Ranger (2004/5) (*)

20 Chevrolet Astra (2009) (**)

(*) Al menos tres están fuera de servicio por desperfectos.

(**) Cantidad aproximada. Varía en función del mantenimiento.

Comentá la nota