El Cipolletti tomaron casas que debían demolerse

Las viviendas que están ubicadas frente a la planta cloacal fueron ocupadas, pese a que el gobierno municipal y provincial debían demolerlas tras haber trasladado a sus habitantes.
CIPOLLETTI (AC).- Las mayoría de las casas ubicadas frente a la planta de líquidos cloacales, en Cipolletti, ya no deberían existir porque sus propietarios se mudaron a un barrio que construyó el Estado. Sin embargo, el sector se repobló con nuevas familias que ocuparon las viviendas que iban a ser demolidas ya que las condiciones de salubridad del sector no son las óptimas.

El proyecto inicial incluía la creación de un espacio verde y la prohibición de construir casas por los inconvenientes que generó la planta en la calidad de vida de los pobladores.

De las 63 familias que vivían a sólo metros de las piletas, 57 aceptaron la propuesta de mudarse a una vivienda del IPPV en el noreste cipoleño, después de años de reclamos por los olores nauseabundos y la caída de deshechos los días de viento.

El Estado municipal y provincial debían ser los encargados de demoler las casas y mantener una guardia para evitar una nueva ocupación. Nada de esto ocurrió y de las 57 unidades sólo unas pocas se tiraron. El resto se volvió a ocupar a horas del éxodo, por la resistencia que opusieron los que decidieron seguir viviendo en el lugar.

Ahora, las seis familias que se quedaron y los nuevos habitantes se están organizando para reclamar que la municipalidad responda a sus reclamos por mejores condiciones de vida.

Una recorrida por el barrio permitió comprobar que, salvo excepciones, las casas no fueron demolidas sino ocupadas por nuevos habitantes. La gente consultada argumentó que no tenía otro lugar donde vivir.

La planta de líquidos cloacales se inauguró hace 8 años y nunca se pudieron controlar los olores que emana. La decisión de trasladar a las familias que vivían enfrente se tomó dos años después, luego de una toma de las instalaciones del DPA por parte de los afectados. La mudanza se concretó el 24 de marzo de este año.

El acuerdo firmado al que habían arribado los antiguos propietarios con la municipalidad y el DPA incluía la demolición de las viviendas, tarea que iba a realizar el Estado para evitar que las casas fueran ocupadas y que se generaron nuevos reclamos ya que todavía resta habilitar tres piletas más. En la actualidad la planta procesa alrededor del 60% de los líquidos cloacales y el objetivo es llegar al 100%.

El primer día de la mudanza a las casas entregadas por el IPPV, las máquinas y los operarios provinciales y municipales demolieron algunas viviendas y se mantuvo una guardia policial.

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