Cine Voglino: una cita con la emoción y la nostalgia

En General Daniel Cerri, volvió a convocar a todo un pueblo, en el 136º aniversario de su fundación.
Dos funciones a sala completa, incluso con gente que tuvo que permanecer en el exterior, o de pie en el fondo, marcaron el reencuentro del pueblo de General Daniel Cerri, con uno de sus entretenimientos tradicionales: el querido cine Voglino, imborrable en la memoria de los vecinos que ya pasaron las 5 décadas.

"Vine a encontrarme con el pasado", sintetizó el ingeniero Victorio Elisei, nativo de la localidad.

"Tengo tantos recuerdos de este cine... Venía los jueves a la noche cuando daban películas extranjeras, los sábados y domingos se proyectaba cine en español, películas mexicanas, españolas, argentinas. Lo que yo sé de cine lo vi acá".

Elisei dice más: "El Bocha (Héctor Voglino) traía películas que a veces ni en Bahía se veían: cine soviético El 41, El Puente , películas de Polonia, de Andrej Wajda, de este director recuerdo particularmente Cenizas y diamantes . Todo el cine francés con Brigitte Bardot, Pascale Petit, Jean Paul Belmondo, el neorrealismo italiano... Esto fue, realmente Cinema Paradiso".

Sergio Raimondi, director del Instituto Cultural fue el mentor del proyecto.

"Cuando comenzamos a pensar con el delegado Carlos Dumrauf cómo podríamos festejar este aniversario, me enteré de que el cine Voglino estaba cerrado prácticamente desde 1975. Y como nosotros creemos que festejar un aniversario de un pueblo es festejar a sus habitantes, a sus trabajadores, decidimos recuperar la experiencia de montones de cerrenses".

Raimondi dijo también que "los cerrenses disfrutaron en distintos momentos de sus vidas del cine y le contaron esto a sus familiares y también para establecer un puente entre generaciones. Estos chicos que hoy están llenando el cine nunca estuvieron aquí y va a haber una memoria compartida que de alguna manera estamos favoreciendo." reflexionó el funcionario.

"Es un día muy feliz".

"Esto es como retrotraer la historia 40 años. El salón lleno de chicos contentos, los adultos esperando afuera, expectantes por la función destinada a ellos... Hoy es un día muy feliz para mí", dijo Héctor Voglino, cómodamente sentado en una de las muy bien conservadas butacas, ya que la moderna tecnología lo había liberado de dar vueltas a la manivela del antiguo proyector Gaumont, como se hacía en la primera mitad del siglo pasado.

Muy emotivo fue el homenaje a Voglino, en quien se quiso destacar al vecino luchador, al continuador de una familia de inmigrantes visionarios, a un extrabajador del Frigorífico Cuatreros, quien recibió obsequios de parte del intendente, del delegado municipal y del presidente de la Liga del Sur, Dámaso Larraburu.

Con la bolsa de agua caliente.

Mónica, Pelusa y Silvia, 3 de las hermanas Hernández que no se perdían jamás la función del domingo, así tuvieran que colarse o salir a cobrar las trabajos de su mamá como planchadora para juntar los pesitos para la entrada, tampoco quisieron perderse la función, aunque ya no vivan más en Cerri.

Entre risas recuerdan que Estela, otra de las hermanas prefería venir el sábado por la noche, eso sí, con la bolsa de agua caliente para paliar los fríos cuando los inviernos eran verdaderos inviernos.

"Estuvo buenísimo", dijo Oscar, de 11 años.

"Obvio que seguiría viniendo si volvieran a dar otras películas", agregó el nene que nunca había entrado al cine Voglino.

Hugo Fabiani aprovechó la oportunidad para entregar al intendente Gustavo Bevilacqua, quien asistió con su madre, Elsie Soria, nativa de Cerri y toda su familia, un petitorio para que se declare patrimonio histórico cultural al cine Voglino y además ver la posibilidad, llegando a un acuerdo lógico con su propietario, considerar utilizarlo para eventos culturales especiales, como esta ocasión.

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