Un repaso a los tópicos que aglutinaron y convocaron a los caceroleros mendocinos.
Al igual que el 13S, los principales motivos por los que los caceroleros locales pueden resumirse en, al menos, cinco tópicos principales, materializados en varios carteles y sostenidos con el ritmo sin pausa de la percusión que se escuchó en el microcentro mendocino.
- El cepo al dólar y la inflación. La política cambiaria del Gobierno se reflejó en algunos carteles, uno de los principales motivos de descontento popular. Un derivado de este motivo es la "falta de libertad", que también enarbolaron algunos y, en el corazón de la protesta, también se leyó una defensa al multimedios Clarín: "Sin Clarín no hay libertad ni verdad". Como contrapartida, otra pancarta rezaba: "No son los dólares, son nuestros valores como argentinos los que nos traen acá". El incremento en el costo de la vida también fue otro registro y, derivado de esto, la falta de credibilidad del organismo oficial encargado de medir los precios, el Indec: El Indek nos dice que Maru Botana es virgen. Según el Indek está nevando" o "basta de inflación, quiero llegar a fin de mes".
- La inseguridad y el rol de la Justicia. El motivo que más toca de cerca al Gobierno de Mendoza, por la responsabilidad que le toca sobre el territorio. En paralelo, reclamos sobre más justicia, más trabajo y "más educación y menos fútbol para todos". Un derivado de esto es la mencionada "korrupción" (sic) que se podía leer en algunas consignas. También se leyeron críticas a los jueces vinculados al kirchnerismo, como es el caso del cuestionado Norberto Oyarbide. "Por qué fútbol para todos y no Justicia para todos", se preguntaba a secas mediante una cartulina dos señoras sobre 9 de Julio. "Jueces pongan huevo", declamaba otra persona, con una lista en la que se incluían los casos judiciales vinculados al kirchnerismo -Boudou, Bonafini y Schoklender-.
- El no a la reforma. Varios carteles materializaban, con distinta leyenda, la negativa a que el Gobierno nacional reforme la Carta Magna. Y el reclamo no apuntaba sólo al rechazo a un cambio que permita una nueva presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. En este punto, también Paco Pérez recibió la negativa: "Pako andate a la re-re-re", en momentos en que el Gobierno provincial pilotea en la Legislatura y con la oposición su propio proyecto para modernizar la Constitución mendocina.
- La tolerancia social y la soberbia. Los reclamos dieron cuenta, a su vez, de la división política exacerbada que existe en el país en estos momentos y que los manifestantes achacan, en este caso, al kirchnerismo. Una de las leyendas que se levantó fue la siguiente: "El 54% no te habilita para robar, mentir, prepotear ni dividir a los argentinos". Deja entrever, además, el descontento hacia la forma que tiene la Presidenta de comunicar algunas ideas. Lo que incluyó a su vez, reinvidicaciones de clase: "somos clase media no zoquetes" (sic). Como contrapartida, también se enarbolaron carteles que caracterizaban a Cristina como "konchuda" o juego de palabra con la K repetida dos veces, un doble sentido que desvirtuaba la protesta.
- De la Fragata a la políticas sociales. Hubo otras consignas movilizadoras, que reflejan al menos que el descontento apunta en varias direcciones. Uno de estos es el cuestionamiento a la política social del Gobierno nacional. "Dejemos de alimentar la ignorancia", decía una señora a través de una hoja A4 impresa. ¿Otro ejemplo? "Basta de planes descansar", sostenían dos curiosas mujeres ataviadas con caretas en celeste y blanco. El conflicto internacional que mantiene Argentina con los llamados "fondos buitres" se dejó ver entre la manifestación: "La Fragata no es de papel tiene alma".




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