El parque automotor crece a pasos agigantados con la venta de motocicletas -sólo el año pasado se vendieron 15 mil motocicletas en la provincia- como principal disparador, pero la conciencia vial de la mayoría de sus usuarios no parece acompañar ese aumento.
Es una postal de todos los días en las calles salteñas: motociclistas que circulan por el lado izquierdo de las calles, sin casco y cargados de pasajeros que, en algunos casos, suman hasta cinco personas. El peligro está latente y los conductores parecen no percibirlo.
Según datos proporcionados por la División de Seguridad Vial de la Policía de la Provincia, en lo que va del año murieron 19 personas en accidentes de motos en el interior provincial, mientras que en la capital fueron 9. Esa cifra conforma casi el 40 por ciento del total de muertos en accidentes de tránsito, de enero a junio de 2011, que ya suma 73.
En ese organismo policial creen que los siniestros viales están vinculados con el crecimiento demográfico, que generó una mayor demanda de licencias de conducir en todos los municipios de la provincia. Pero sobre todo, del parque automotor, con el notable incremento de vehículos en general y motocicletas en particular.
El coordinador de Gestión Hospitalaria del Hospital San Bernardo, Jorge Mamaní señaló que en lo que va del año se atendieron a 771 accidentados en motocicletas. El médico señaló que hace falta extremar los controles a cualquier hora y en cualquier lugar “no sólo cuando los responsables hacen los operativos, sino siempre, donde vean que una persona está cometiendo una infracción”.
Por otro lado, Mamaní dijo que en los últimos meses se notó un fuerte incremento en la cantidad de mujeres accidentadas. Si bien el profesional aclaró que no tiene cifras concretas, “es notable” la presencia de mujeres que sufrieron un accidente, tanto como conductoras como de acompañantes.
A la imprudencia de algunos conductores y la falta de casco, hay que sumar los “trencitos familiares”, según le llaman en Seguridad Vial de la Municipalidad de Salta. Se trata de motos que van cargadas de pasajeros y a veces llevan hasta 5 personas, entre adultos y niños.
La directora de Educación Vial, Griselda Royano, dijo a El Tribuno que las motos, de acuerdo a su cilindrada, tienen una velocidad máxima y soportan un peso determinado.
“Los hijos son nuestros”
“Sin embargo vemos que la gente carga las motos como si fueran autos. Cuando el inspector quiere labrar una multa, ellos se enojan”, explicó Royano, y añadió: “Si van con los niños y sin casco, dicen que los hijos son de ellos, que es su problema si les pasa algo. Pese a cualquier intento por cambiar la realidad a través de las campañas de educación vial, vemos que no hay conciencia. Parece que la gente no cuida su vida ni la de sus seres queridos”, dijo.
De acuerdo con lo que explicó Royano, en la Ley de Tránsito se habla de los acompañantes de acuerdo al peso que puede soportar el vehículo, pero no se especifica sobre el caso de los niños. Sin embargo, para todos los que estén sobre la moto, es obligatorio el uso de casco.
El gasto es de todos
El promedio del gasto por la atención de un accidentado en el hospital San Bernardo, puede ser de mediana complejidad, con un promedio de $3.500 y los de alta complejidad que requieren desde $12.500. Sin embargo, hay algunos casos que superan los $40 mil.
En 2009 (el último análisis económico) un paciente promedio le costaba al hospital $11 mil.
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