Cinco imperdibles de la gran feria de la gastronomía

Cinco imperdibles de la gran feria de la gastronomía
Con muchísimo público, comenzó ayer Masticar, un espacio para degustar platos y aprender con los chefs
"Pensar que repartí entradas entre mis conocidos para que vinieran hoy [por ayer]? No lo puedo creer. Gracias, muchas gracias a todos los que hicieron cola y esperaron a que se abrieran las puertas de este primer Masticar." Dos horas después de que se inaugurara, cuando la primera edición de la feria gastronómica Masticar ya era un rotundo éxito, los chefs reunidos en Acelga, la asociación que los nuclea y que es la organizadora del evento, se juntaron en un pequeño escenario montado en el predio El Dorrego a agradecer. Contar que había sorpresa, emoción e incredulidad en sus rostros es poco, con decir que Narda Lepes, siempre frontal y sincera, desprejuiciada a la hora de enfrentar cámaras y micrófonos, se quedó sin habla, y reconoció que había entregado entradas de cortesía entre sus conocidos para hacer número el primer día, a priori, el de menor convocatoria de esta propuesta que se extenderá hoy y mañana. Con las horas, quedó claro que la gente respondió masivamente.

La tentadora convocatoria tenía como bandera "comer rico hace bien". Y el de ayer era, sin duda, un público hambriento, sediento de comida casera, rica, preparada con ingredientes autóctonos y de estación por los chefs más prestigiosos del país. Y todo esto a un precio más que razonable, pensado para que todos puedan darse un pequeño lujo gastronómico.

Porque Masticar tiene como objetivo la accesibilidad no sólo de precio, como quedó demostrado en su variada oferta de platos con un valor máximo de $ 35, sino también el acercamiento a los productores argentinos y la transmisión de conocimientos y secretos culinarios para poder replicar en las cocinas privadas seguramente con la esperanza de volver a revalorizar lo casero, lo hecho en casa.

Además de recuperar el sabor, la consigna de lo casero tiene un claro anclaje en la salud. Por eso, la vicejefa de gobierno porteño, María Eugenia Vidal, de quien depende la Dirección de Desarrollo Saludable, se involucró desde el primer momento con la propuesta no sólo facilitando el predio de Colegiales para el desarrollo de la feria, sino con un stand donde la gente puede conocer su peso, talla e índice de masa corporal, y medir su presión arterial y nivel de glucemia en forma gratuita.

A continuación, una lista imperdible de la primera edición de Masticar, aquellos puntos altos que vale la pena destacar:

1 SABORES SOFISTICADOS, PLACERES PERMITIDOS

La feria permite degustar platos exquisitos a precios muy accesibles. Imperdibles, el prensado de conejo de Tegui ($ 20), el cebiche de Sucre ($ 35), las ostras de Crizia (dos por $ 20), el huevo apando con verdes y rúcula de Paraje Arévalo ($ 20) y el kobe de La Cabrera ($ 30). Todos los platos se cocinan en el momento, a la vista del público, y se sirven en platos descartables que luego deben ser desechados en los contenedores diferenciados que hay en la feria.

2 LO SIMPLE, SABOR SUBLIME

En Masticar no sólo lo sofisticado tiene espacio. También hay lugar para los platos más simples, auténticos, sin mayor pretensión que la de ser ricos. Los fetuccini de Donato ($ 35), el chorizán de La Cabrera ($ 20) y el sándwich de pollo orgánico al spiedo de Rolling Chicken ($ 35), o el sándwich de milanesa de Farinelli en pan de focaccia ($ 25) son sólo algunos ejemplos de que lo exquisito no tiene por qué ser pretencioso.

3 CERCA DE LOS CHEFS, TODO UN PRIVILEGIO

Los fanáticos de la gastronomía están en contacto permanente con los chefs. Un ejemplo claro es el de Donato, que ayer cocinaba pasta en su restó, Cucina Paradiso, y aprovechaba para charlar con los asistentes. También circulaban por los pasillos y la gente aprovechaba para retratarse con ellos. Y sobre todo, poder deleitarse con la presencia de cocineros internacionales de la talla del gran Gastón Acurio, principal referente de la cocina peruana e invitado de honor y padrino de Masticar, que tuvo palabras más que elogiosas con la gastronomía argentina y con la feria.

Como regalo, dejó varias frases: "El objetivo es que en todos los países de América latina haya una feria así, que ponga en valor nuestros productos y nuestros productores. La nueva cocina consiste en desafrancesarnos, en crear un lenguaje nuevo y en facilitar a los que no pueden ir a un restaurante, platos exquisitos a precio de feria".

4 EL MERCADO, CORAZÓN DE MASTICAR

Para los organizadores, los proveedores son el alma máter de la feria. No sólo ocupan el espacio central, sino que para ellos son realmente los protagonistas de Masticar. Sólo recorrer El Mercado es una verdadera invitación a cocinar en casa, con materias primas de calidad y de estación a precios muy competitivos.

5 LOS TÚNELES DE LOS MEJORES VINOS

Se sabe: no hay buena comida si no está regada de un buen vino. Por eso, además de una variada oferta gastronómica, los visitantes pueden internarse en los túneles del vino y degustar los varietales de las bodegas más importantes del país sin ningún costo adicional.

Ayer, mientras dos personas de la organización charlaban y se felicitaban por la puesta, surgió una inquietud: "¿Te imaginás lo que va a ser esto el domingo? Un infierno". Probablemente sea así. El consuelo es que también, en el mismísimo infierno, se va a poder comer rico, barato y bien.

Masticar abrirá sus puertas hoy y mañana, desde las 12, en El Dorrego (Zapiola 50). Entrada general, 30 pesos..

Comentá la nota