La movilización organizada por el gremio docente neuquino inmovilizó el tránsito en la zona del peaje a partir del mediodía. Del lado rionegrino no hubo esta vez un gran congestionamiento.En la Rotonda (rutas 22 y 151), la Policía sólo dejó pasar a quienes se dirigían a las poblaciones ribereñas y al casino.
Sobre el mediodía, una movilización compuesta por un número importante de manifestantes bloqueó la Ruta 22 en la zona de los puentes y el peaje, situación que se mantuvo hasta pasadas las 16.30, cuando recién se reabrió el piquete.
Como ha ocurrido en reiteradas oportunidades, el corte generó los consabidos trastornos para quienes diariamente deben llevar a cabo sus actividades y que utilizan invariablemente sus propios vehículos o bien los servicios de autotransporte. El bloqueo absoluto que se mantuvo durante casi cinco horas volvió a exhibir esas imágenes con gente caminando de un lado a otro de los puentes, en algunos casos portando diversos equipajes, todo ello en un contexto de indisimulada molestia.
La interrupción del tránsito se produjo en horarios donde muchos automovilistas van o vienen desde Neuquén, lo que derivó en atascamientos, especialmente del lado de la vecina capital.
Sin embargo, hay que decir que, en esta oportunidad, en el sector cipoleño no se registraron las clásicas concentraciones de autos, micros y camiones como ha sucedido en otras manifestaciones de protesta. Quizá por la advertencia que hubo del corte hizo que algunos tomaran las precauciones y se movilizaran antes o bien lo hicieron luego de liberarse la Ruta 22, ya cerca de las 17.
Un detalle no pasó por alto y es que aunque el corte protagonizado por los docentes neuquinos estuvo en los puentes y peaje, en la rotonda donde convergen las rutas 22 y 151, un operativo policial se encaqrgó de impedir el paso de los vehículos con la intención de que no se produjera un congestionamiento más adelante. Sólo permitían pasar a aquellos que iban hasta la barriada ubicada en la zona ribereña rionegrina -para ello hay un desvío antes de las cabinas de Caminos del Valle- o quienes aducían que sólo pretendían llegar hasta el Casino, destino que no fue problema de alcanzar para los apostadores que iban desde este lado.
Comentá la nota