Los emprendedores de la economía social son aquellos cuyo capital no supere los $76.400Cinco consorcios que nuclean a unas treinta organizaciones ejecutoras canalizan la entrega de los microcréditos en la provincia de Formosa.
Vale destacar que Formosa fue la primera provincia que adhirió a la Ley Nacional de Microcrédito, Ley Nº 26.117, a través de la Ley Provincial Nº 1.497 del año 2006, hecho que le valió a la provincia ocupar un lugar en el Directorio de la Comisión Nacional de Microcréditos (CONAMI).
Como se menciona más arriba, en Formosa “la operatoria del microcrédito se ejecuta mediante cinco consorcios de gestión local, que son consorcios de gestión asociada entre el Estado y las organizaciones no gubernamentales (ONG)”, siendo dable recordar que “estas organizaciones de la sociedad civil son las que otorgan los créditos, mientras que los Organismos del Estado que integran los consorcios velan por el cumplimiento de la metodología del microcrédito y por la pertenencia del financiamiento con el modelo de desarrollo provincial vigente”.
Beneficiarios
Es dable remarcar que los microcréditos “están destinados a emprendedores de la economía social, que son todas aquellas personas que realizan una actividad productiva, comercial o de servicios, urbana o rural, en forma autónoma, es decir que no tengan ninguna relación laboral de dependencia y que lleven adelante su emprendimiento con su propio esfuerzo en forma individual o asociada con otros emprendedores que y sus activos (capital) no supere las 50 canastas básicas de una familia tipo, (50x$1.528 = $76.400. Fuente INDEC. Sept/2012)”.
Asimismo, “los montos son variables, la metodología del microcrédito establece que se vayan otorgando en forma escalonada y según la capacidad de pago real que tenga el emprendedor, porque sino, en vez de ayudar, estaríamos comprometiéndolo en una deuda que no podría pagar”.
Los montos
En cuanto a los montos que se otorgan, la primera vez puede arrancar desde los $1.000 hasta los $3.000 aproximadamente, todo depende del tipo de emprendimiento y para los recréditos, o sea los créditos que se dan por segunda, tercera o más veces, pueden alcanzar los $5.000, $6.000 hasta $10.000, dependiendo también del tipo de emprendimiento y de su evolución financiera”.
En lo que respecta a los plazos, los mismos son muy variables, depende de los ciclos de ingresos de los emprendimientos, pero se puede otorgar en un plazo de 3 a 6 meses con una frecuencia de pago semanal, “pero a un productor paippero es probable que se le deba otorgar unos 3 meses de gracia y luego pagar 3 cuotas mensuales para ir acompañando sus ingresos”, se destacó, resaltándose que “este sistema de plazos es muy importante para el emprendedor, porque le permite cumplir con sus obligaciones y así acceder a nuevos créditos”.
El interés de los microcréditos está fijado por la CONAMI y es del 6% anual, “obviamente con ese interés no podría sostenerse la operatoria, por eso las organizaciones junto con el dinero para prestar, reciben montos para los gastos operativos que demanda este servicio”. Un derecho muy importante para emprendedores de la economía social financiados por microcréditos, es que pueden acceder al Monotributo Social Costo Cero, con ventajas a saber: regularización impositiva, con la posibilidad de emitir Factura C por su producción o servicio, pudiendo así acceder a una comercialización formal; regularización también de su situación previsional, con aportes para su jubilación; tener una obra social nacional a elección, con cobertura del emprendedor y la posibilidad de adherir a su grupo familia. Todo esto sin ningún costo para el emprendedor, ya que estos costos están subsidiados por el Estado.
“De esta forma el microcrédito se transforma en una verdadera herramienta de inclusión para un importante sector que mayoritariamente está fuera del sistema”, se puso de relieve desde esferas gubernamentales involucradas en en esta tarea
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