Dan cinco claves para la manipulación y conservación de alimentos en el hogar

Alertan sobre el Síndrome Urémico Hemolítico, mal que suele aparecer cuando los alimentos están contaminados.

Con el objetivo de prevenir enfermedades, desde el Departamento de Vigilancia, Información y Educación Alimentaria de la Provincia promocionan las cinco claves para la manipulación y conservación de los alimentos en el hogar.

Entrega de certificados

Ayer, en la sede de Región Sanitaria III, se hizo la entrega de certificados del Curso “Taller en Manipulación de Alimentos”, con la presencia de la licenciada Mónica López, jefa del Departamento de Vigilancia, Información y Educación Alimentaria de la Oficina de Alimentos, del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires.

En diálogo con DEMOCRACIA, López explicó que el curso fue organizado por Región Sanitaria III, y abarca a varios municipios.

“Desde nuestro departamento impulsamos la realización de los cursos en todas las regiones sanitarias de la Provincia y el objetivo es la prevención de las enfermedades transmitidas por los alimentos”, señaló la especialista.

Y agregó: “Lo pueden hacer todas las personas que estén trabajando en la cadena alimentaria, desde que el alimento está en la granja (o en su estado natural) hasta que es convertido en un alimento, en una comida y llega a la mesa del consumidor”.

Según explicó López, “en todo el proceso hay muchas etapas: comercialización, transporte, distribución de los alimentos, y en todas ellas la persona que los toca tiene una importancia fundamental, porque al ir tocándolo a lo largo de toda esa cadena el alimento se puede ir contaminando”.

Alimentos seguros

“La capacitación es una herramienta de prevención. Manipuladores somos todos los que tocamos las comidas, pero principalmente los que trabajan en la cadena alimentaria y están en contacto con los alimentos. Si ellos lo hacen con las medidas higiénico-sanitarias adecuadas se previenen miles de casos de enfermedad: vómitos, diarrea, fiebre, dolor abdominal, a veces dolor de cabeza. Pero hay algunas enfermedades que son un poco más importantes y que pueden ser hasta fatales como el Síndrome Urémico Hemolítico. Este síndrome es una enfermedad muy grave que afecta principalmente a chicos menores de cinco años y se manifiesta fundamentalmente con una diarrea sanguinolenta, que va evolucionando, hay falla renal y en el mejor de los casos los chicos pueden sobrevivir pero queda con una falla renal de por vida. Algunos no, tienen que hacer una dieta rigurosa durante toda su vida, y otros van a trasplante renal”, advirtió.

Medidas higiénicas

“Hay que usar agua y materia prima segura. Que el agua sea potable, de red. Si no hay agua de red o no es buena, o es de pozo, se puede tener la opción de poner el agua en una cacerola, hervirla cinco minutos y poner dos gotas de lavandina por litro de agua y dejarla reposar media hora. Esa es un agua segura para el consumo o para lavar las frutas y verduras”.

“La cocción de los alimentos debe ser completa, tienen que estar adecuadamente cocidos, sobre todo las carnes. En Argentina tenemos la idea de comer asado jugoso, hay que tratar de erradicar esa idea porque justamente cuando el alimento está jugoso, en ese jugo o carne rosada pueden estar las bacterias que estén contaminando y pueden enfermar. Si se cocina completamente, ese alimento es seguro”, aseguró.

“En cuanto a la conservación en frío, los lácteos, quesos, huevos, fiambres, por más que estén cocidos, tienen que ir a la heladera. Y por otra parte, hay que separar los alimentos crudos de los cocidos, ya que lo crudo puede estar contaminado. Si uno corta con un cuchillo el alimento crudo y luego usa el mismo cuchillo para cortar uno cocido, puede contaminarlo. Esto se llama contaminación cruzada. Lo mismo pasa si la persona está enferma, (si estornuda o tiene secreciones en las manos), puede contaminar indirectamente, porque toca el alimento, y luego ese alimento es tocado por otra y esta se contagia”, aclaró.

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